Contratar un corrector de libros para revisar el texto de su primera novela podría parecer obvio; sin embargo, no lo es para muchos escritores noveles, que se ven capacitados para abordar esta tarea y hacerlo, además, de manera desenvuelta.

Pero las cosas no son siempre tan fáciles como parecen, y la mayoría de ellos acaba por darse cuenta de que corregir un libro no es lo mismo que escribirlo.

Si aprecia su tiempo, cuente con un corrector de libros

Ha escrito su primera novela y está bastante orgulloso del resultado. La cosa no ha ido tan mal como esperaba. De hecho, le ha parecido fácil poner todas sus ideas en orden y dar forma al contenido. La fase de redacción ha ido muy rápido, podría decir incluso que ha resultado todo un éxito, pero ¿qué hay de la corrección? He aquí la primera piedra en el camino.

Si escribir su primera novela no ha sido tan complicado como esperaba, ¿por qué iba a serlo corregirla? Es normal que lo piense. Por qué contar entonces con un corrector de libros profesional.

Así que comienza a releer todo el contenido desde la primera página y en cuestión de segundos le asalta la primera duda: ¿la palabra solo, cuando equivale a solamente, debía acentuarse o no? Busca la solución en la página web de la Real Academia Española, tarda en encontrarla, lee la explicación… Lleva más de diez minutos enfrascado en la revisión del texto y no ha pasado del primer párrafo.

Prosigue. Era aparte o a parte. Y esta coma, ¿debería ir ahí? Llegamos a los diálogos, la cosa se complica: ¿guiones o rayas? Y esta palabra…, ¿se trata de un anglicismo o ha sido castellanizada? Ha pasado una hora y solo ha corregido una página. Empieza a darse cuenta de que la revisión de su novela podría llevarle tanto como su redacción.

Lo que solo puede ver un corrector de libros

Dejamos a un lado las dudas, ¿qué hay de lo que no se duda? Es decir, de aquellas expresiones, palabras, acentos, puntos que creía correctos y no lo son en absoluto. Esos casos ni siquiera intentará corregirlos.

Por no hablar de las constantes actualizaciones que lleva a cabo la RAE, porque ahora selfi o viralizar están aceptadas, igual que ya no se acentúa el demostrativo este; ¿acaso se cree capacitado para ponerse al día?

En realidad, es difícil que una persona que no se dedique de forma exclusiva a la corrección de libros sea capaz de detectar este tipo de errores gramaticales y faltas de ortografía; al menos, a tiempo.

¿Aún cree que puede hacerlo, que puede corregir su propia novela? Si desea convencerse del todo, haga una última prueba. Corrija diez páginas de su libro en el ordenador, deje que pasen unos días, quizás una semana; después, imprímalas y vuelva a leerlas… ¿Seguro que no ha tropezado con ninguna errata?

Si ya le hemos convencido, llámenos; como buenos profesionales correctores de libros, le ayudaremos encantados.