Como todo perfil laboral, el del buen corrector profesional de textos lleva asociadas ciertas cualidades necesarias para el desempeño de su actividad de manera efectiva.

Algunas de estas características o habilidades pueden, sin duda, aprenderse. Sin embargo, otras están ligadas a la propia personalidad del corrector de textos, que muy difícilmente podrá adquirir dichas destrezas a través del estudio, la práctica o la formación.

Paciencia, mucha flexibilidad y ojo crítico a la hora de corregir un texto

¿Por qué destacamos la paciencia como cualidad imprescindible? Porque el buen corrector profesional de textos deberá hacer gala de ella cuando se enfrente a contenidos especialmente largos y cuya tipología exija un nivel de concentración mayor de lo habitual.

Nos referimos a tesis doctorales, manuales técnicos, libros blancos… Ninguno de estos ejemplos es precisamente un manuscrito liviano que pueda leerse con ligereza. Corregir un texto de esta índole requiere altas dosis de entereza, evitar las distracciones al máximo y, por supuesto, rehuir las prisas que, como en tantas otras ocasiones, no son buenas compañeras de viaje, más aún si el corrector quiere ser minucioso y riguroso tanto en la lectura como en la corrección.

Ya se sabe: las correcciones exigentes requieren mucha dedicación, y no todo el mundo está dispuesto a invertir las horas de trabajo necesarias en la consecución de una revisión impecable.

Otra de las cualidades que no deben faltar a la hora de corregir un texto es la flexibilidad: en los plazos de entrega, en la celebración de reuniones de trabajo, en la consecución de objetivos, en la sugerencia de posibles cambios sin incurrir en el resentimiento del autor o autora… En definitiva, en el trato con el cliente durante todo el proceso de corrección de su obra.

Esto no quiere decir que un corrector profesional de textos no deba ser crítico, en absoluto, ha de serlo para conseguir elevar la calidad de su trabajo, pero deberá estar abierto al diálogo permanente con el cliente para llegar a consensos cuando la situación lo requiera y exista la discrepancia. Solo así quien firma la obra se sentirá cómodo con el resultado y plenamente satisfecho con la labor del corrector o correctora.

La responsabilidad de corregir un texto en el plazo establecido

Cumplir los plazos de entrega: una virtud más que valorada por escritores y escritoras, redactores, etc., para quienes las fechas de publicación, sean de una novela o de un trabajo fin de grado, son sumamente importantes. Es más, en algunos casos no se admiten dilaciones, pues un retraso en la fase de revisión podría dar al traste con toda una campaña de marketing o promoción.

En Corrector Oportet sabemos lo importante que es para el cliente el cumplimiento de los plazos establecidos, por eso, ponemos en valor la autodisciplina de todo nuestro equipo profesional, experto en conseguir que un contenido alcance a la audiencia deseada con gran agudeza y éxito en la respuesta.

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