Hay quien habla ya de 2018 como el año del empoderamiento femenino. El año en que millones de mujeres alzaron la voz contra el patriarcado y la exclusión.

Y es que, lejos de las etiquetas, no hay duda de que el 2018 que ya dejamos atrás será recordado por el salto cualitativo que ha supuesto en la lucha por la igualdad y en la visibilización de la violencia hacia las mujeres en todo el mundo.

Sin embargo, muchas otras voces han precedido esta lucha que no cesa y que el pasado año vivía un momento álgido; prueba de ello, son algunas de las obras literarias, atrevidas y maravillosas, que en el pasado reivindicaron la figura de la mujer, sus derechos y aspiraciones.

Dejamos aquí algunos buenos ejemplos de feminismo y literatura, más allá de novelas clásicas como Orgullo y prejuicio (1813), de Jane Austen; Jane Eyre (1847), de Charlotte Brontë; Madame Bovary (1856), de Gustave Flaubert; Mujercitas (1868), de Louisa May Alcott; Anna Karénina (1877), de León Tolstói; La señora Dalloway (1925), de Virginia Woolf, o Nada (1945), de Carmen Laforet.

  • El cuaderno dorado (1962), de Doris Lessing. Quizás a su autora no le habría hecho ninguna gracia formar parte de esta lista, pues expresó en más de una ocasión su disconformidad con la etiqueta «feminista» en relación con su gran obra; no era su intención escribir un libro feminista, aseguró varias veces. Sin embargo, es inevitable mencionarla. El texto de Lessing, Nobel de Literatura, es un alegato antibelicista en la Inglaterra de la Guerra Fría, pero también lo es de la mujer, del sexo y de su lucha por la igualdad.
  • Monólogos de la vagina (1996), de Eve Ensler. Llevada al teatro en incontables ocasiones, esta obra, cumbre del feminismo en los años 90, puso en el centro de todas las miradas temas poco comunes por aquella época, como la masturbación femenina o la violencia de género. Ensler escribió este libro después de hablar con más de 200 mujeres sobre sexo, relaciones amorosas y violencia doméstica.
  • Persépolis (2000-2003), de Marjane Satrapi. Ingeniosa, mordaz, apasionante… Esta novela gráfica y autobiográfica, que fue llevada al cine en 2007, narra cómo la revolución iraní de 1979 acabó con las libertades de miles de mujeres. Una obra maestra que presenta, a través del cómic, la crudeza de un episodio oscuro de la historia iraní. La obra fue galardonada en múltiples ocasiones, y no es para menos.
  • Yo soy Malala (2013), de Malala Yousafzai y Christina Lamb. La cara de una de sus autoras ocupa la portada del libro y no es casualidad. Yousafzai fue conocida a nivel internacional en 2012, cuando contaba con tan solo 16 años, tras sufrir un atentado terrorista en Pakistán: un talibán le disparó en la cabeza, cuando viajaba en autobús, por defender el derecho a la educación de las niñas de su comunidad. Coraje, convicción, perseverancia y emoción son los sentimientos a los que acude incesantemente esta obra reveladora.
  • Teoría King Kong (2018), de Virginie Despentes. Acabamos el listado con una obra reciente que, sin embargo, se ha convertido en uno de los grandes libros de referencia del feminismo y de la teoría de género. Prostitución, violación, pornografía… son algunos de los temas recurrentes en un ensayo, contado en primera persona, que trata de derribar mitos y tabúes sobre el feminismo y el patriarcado. Sórdida y directa son algunos de los calificativos que mejor encajan con esta obra.