La corrección de subtítulos para cine o televisión es ahora, más que nunca, un elemento imprescindible para el buen funcionamiento de un proyecto audiovisual.

La cantidad de producciones que se llevan a cabo para su visualización en cine y, sobre todo, en la pequeña pantalla pone de manifiesto el tirón de un sector que necesita revisar algunas prácticas tan obvias, pero decisivas, como la redacción de los subtítulos.

El estreno de la última película de Alfonso Cuarón, Roma, nominada a los Óscar con diez estatuillas, entre ellas la de mejor largometraje, no ha estado exento de polémica, y todo por unos subtítulos que han servido de discusión lingüística tras poner los pelos de punta a numerosos telespectadores. Subtítulos que, por cierto, han sido retirados.

Episodios como este ejemplifican a la perfección la importancia de los subtítulos y doblajes en el mundo del cine y la televisión, un campo en el que se han cometido terribles errores, fruto de las prisas o de la falta de atención, que han llegado incluso a empañar el resultado final de magníficos trabajos.

Sin embargo, lejos de atisbar el fin de este tipo de errores, las erratas en los subtítulos de películas y series de televisión parece un mal cada vez más recurrente, al menos esa es la sensación que tenemos quienes nos dedicamos a esto de la corrección de textos profesional y, además, nos declaramos abiertamente cinéfilos o «serieadictos».

¿No nos digan ustedes que no han experimentado esa terrible sensación? Nos referimos a aquella que nos invade cuando intentamos ver un capítulo de nuestra serie favorita en versión original acompañada de subtítulos y comprobamos que, lamentablemente, las erratas copan la parte inferior pantalla. A veces entran ganas de apagar la televisión o cerrar el ordenador. Y no importa si se trata de la televisión pública, de una cadena privada, de Netflix o de ese largo etcétera que se abre ante nuestros ojos con miles de propuestas: las erratas en los subtítulos son un común denominador en todas ellas.

Faltas de ortografía graves, más frecuentes de lo que parece

No solo la incoherencia, el descuido, las frases incompletas o las erratas son comunes en los subtítulos de largometrajes, documentales, cortos o series, también lo son las faltas de ortografía graves. Y créannos, a nadie le gusta toparse con una o varias de ellas cuando ha pagado por el visionado de ese trabajo, independientemente de si se trata de una suma concreta o de la consabida tarifa mensual del canal de pago online de turno.

Realmente, es una lástima que varios años de duro trabajo para sacar adelante un proyecto en el mundo del cine (ardua tarea, como todos ustedes sabrán) se vayan al traste por culpa de las faltas de ortografía, pues no solo denota descuido, sino que despista a un consumidor que ya empieza a ponerse nervioso con el primero de los errores gramaticales a pocos minutos del inicio del vídeo. Sin mencionar el descrédito que generan y el impacto negativo en la experiencia como usuario de ese servicio o canal. Por eso, desde Corrector Oportet queremos lanzar un mensaje a favor de la calidad en los subtítulos y doblajes de películas y series de televisión. No se trata de reinventar el servicio, tan solo de prestar un poco de atención y velar por su calidad. Para ello, nada mejor que contratar la corrección de subtítulos para cine y televisión profesional. Si no sabe dónde hacerlo, está de enhorabuena: en Corrector Oportet podemos ayudarle.