Quienes nos dedicamos a la corrección y redacción de textos nos vemos a menudo entre la espada y la pared cuando hemos de revisar un documento desde la perspectiva de género.

¿Aceptarán quienes contratan nuestros servicios que hablemos de soldada o pilota? ¿Verán con buenos ojos el desdoblamiento léxico cuando queremos hacer mención expresa a dos géneros, por ejemplo, al señalar «clientes y clientas»?

Sobre lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista podemos encontrar opiniones para todos los gustos, desde quienes defienden a pies juntillas su uso por encima incluso de lo que pueda recomendar la Real Academia Española (RAE) a ese otro conjunto de ciudadanos que tacha esta manera de expresarse de farragosa e inútil.

Por eso, desde Corrector Oportet atendemos los deseos expresos de nuestros clientes, autores y autoras, con el fin de seguir la línea editorial deseada o la política de marketing establecida según lo que toque.

Lo que sí intentamos, al margen de las apetencias de quienes nos entregan el manuscrito, texto web, tesis doctoral, etc., para corregir, es mantener un criterio riguroso al respecto y acomodarnos a lo que dictan los tiempos con recursos y herramientas adecuadas.

Los principales escollos en la corrección y redacción de textos

El masculino genérico supone el primer obstáculo hacia el consenso en la aplicación del lenguaje inclusivo.

Y es que mientras la RAE señala sin dilaciones que, en español, el masculino es el género no marcado (aquel que se presta al de sentido más general y amplio), instituciones, medios de comunicación, organizaciones y empresas apuestan por el femenino cuando, en un conjunto de personas, el número de mujeres supera al de hombres.

Incluso la Fundación del Español Urgente, Fundéu, entiende que el masculino genérico caerá por su propio peso en la medida en que su uso disminuya, pues en determinados contextos no estaría representando una realidad que la sociedad ya está asumiendo, interiorizando y demandando.

Otro gran escalón a salvar en la corrección y redacción de textos es el desdoblamiento o doble mención al masculino o femenino.

La Academia, por su parte, tilda este uso de forzado, artificial e innecesario, salvo en ciertas ocasiones aclaratorias.

Lo cierto es que su empleo excesivo puede provocar cierto desagrado en el lector, de ahí que la mayoría de correctores y redactores de textos optemos por un uso moderado y acudamos a otras estrategias igualmente válidas como el empleo de sustantivos invariables, abstractos, colectivos o genéricos (persona, alumnado, presidencia, clase política, etc.).

Los cargos, puestos y profesiones también dan mucho de que hablar y, en ese caso, la opción mayoritaria suele ser la de optar por el femenino siempre que se pueda, aunque su uso, al principio, suene un tanto extraño. Así, es cada vez más común encontrar cardenala, lideresa, árbitra y, por supuesto, presidenta.

Manuales de lenguaje inclusivo para todos los gustos

Los manuales de lenguaje inclusivo a nuestro alcance son numerosos. Actualmente, en internet, podemos encontrar decenas de documentos y guías que responden a diferentes criterios de usos y aplicación.

Sin embargo, sea cual sea la postura adoptada por cada uno de ellos, lo cierto es que su creciente número significa, por un lado, que existe cada vez mayor conciencia sobre la necesidad de emplear un lenguaje inclusivo, lo sea este en mayor o menor medida; y por otro, que gran parte de las instituciones, empresas u organismos que nos rodean sienten la necesidad de regular su uso.

Les mostramos tres ejemplos de los muchos que podemos encontrar en la red:

  • Y el Área de Igualdad de la Diputación Provincial de Huelva editó, hace algunos años ya, una Guía para un uso igualitario del lenguaje administrativo del que se han hecho eco diversos observatorios de igualdad en nuestro país.

Si a usted, como autor o autora de un texto o como responsable de comunicación de una empresa, se le escapan los entresijos de un lenguaje cada vez más valorado, cuente con los servicios de corrección y redacción de textos que brindamos desde Oportet; encontraremos la fórmula que mejor se adapte a su imagen de marca, objetivos y sensibilidad.

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