La revista estadounidense de moda y sociedad Vanity Fair es una de las más prestigiosas y populares del mundo; por eso, nos llama especialmente la atención que en su edición digital en España aparezca ciertas faltas de ortografía que, para un corrector profesional de textos, son imposibles de obviar.

Y no es que se trate de una incongruencia de género puntual o de pasar por alto un acento, ya sabemos que esas faltas leves son fruto de las prisas propias de una redacción periódica y especialmente actualizada; en esta ocasión, hemos cazado una errata un tanto escandalosa. ¿Adivinan de cuál se trata?: «Si no nos crees hecha un vistazo a sus últimas apariciones. Hemos hecho una recopilación para que puedas ver a lo que nos referimos. ¿Qué opinas? ¿Crees que su indumentaria es adecuada?». Estas líneas pertenecen al último párrafo de un reportaje sobre la duquesa de Sussex publicado el 29 de noviembre de este año.

La redactora del texto o su equipo de corrección debería saber que, según la Real Academia Española (RAE), «todas las formas del verbo echar (que significa, a grandes rasgos, ‘tirar’, ‘poner o depositar’ y ‘expulsar’) se escriben sin h».

No es la única publicación de moda y sociedad que comete esta metedura de pata. Les dejamos, a continuación, el texto aparecido en un reportaje de la edición en línea de la revista Marie Claire: «Si quieres imitar su estilo sin dejarte el presupuesto del mes en el intento, hecha un vistazo porque hemos buscado para ti algunos de sus básicos para este otoño a un precio apto para todos los bolsillos». Este párrafo pertenece al contenido publicado bajo el título Gala Gonzalez, los looks de la it girl versión low cost el pasado 22 de noviembre.

Y es que, las haches suelen poner en aprieto hasta a la publicación más respetable.

La famosa expresión «no ha lugar» es otra de las que mayores errores gramaticales protagoniza en la prensa escrita. La edición digital de ABC publicaba el 27 de julio una noticia en la que se podía leer: «Montero ha dicho que “no se ha expresado discordancia entre la votación del Congreso y la del Senado”, porque al fracasar hoy el texto no llega a la Cámara Alta y que, por tanto, “no a lugar” a modificar la ley de estabilidad presupuestaria como exigen Unidos Podemos y los nacionalsitas para burlar la mayoría absoluta del PP». Habrán comprobado que, además, el párrafo recoge una errata: donde pone nacionalsitas debería leerse nacionalistas.

El diario El País tampoco se salva. El 22 de febrero publicaba una noticia con el título El Supremo avala la medalla policial a la Virgen del Amor y zanja un pleito de cuatro años; en la misma, podía leerse: «Los seis magistrados de la Sala de lo Contencioso-administrativo recuerdan que el fallo aportada por los recurrentes es posterior al fallo que avaló la concesión de la medalla y, por tanto, consideran que “no a lugar a la revisión solicitada”. También condena a las asociaciones laicas a pagar las costas del proceso».

Fundeu dejaba claro hace poco que no ha lugar, con hache, y no no a lugar, es la expresión adecuada, ya que se trata de una forma del verbo haber y no de la preposición a. Así que, tomen nota o, al menos, contraten los servicios de un corrector profesional de textos. Sus lectores lo agradecerán.