Cada vez es más habitual, por parte de los correctores de textos profesionales, enfrentarse a novelas, artículos o estudios donde aparecen las denominadas etiquetas (hashtags, en inglés).

El uso de este recurso, empleado en redes como Twitter, Instagram o Facebook para categorizar, filtrar y encontrar contenido, ha trascendido de tal manera que actualmente es empleado fuera del ámbito de los medios sociales, sobre todo cuando el autor desea referirse a hechos muy concretos, como movimientos ciudadanos o eventos de actualidad, especialmente en prensa escrita.

Por eso, es muy común encontrar artículos en línea, pero también impresos en papel, con referencias, por ejemplo, al #8M, por el Día Internacional de las Mujeres, o al #MeToo, movimiento para denunciar la agresión y el acoso sexual.

Como decimos, el uso generalizado de esta herramienta ha requerido de cierta normalización y revisión por parte de correctores profesionales de textos que, como nosotros, se enfrentan diariamente a miles de contenidos donde ha de primar, sobre todo, la coherencia.

Cómo escribir bien las etiquetas para no volver locos a los correctores de textos

Las etiquetas son palabras o frases que se escriben precedidas de una almohadilla (#) para, como su propio nombre indica, etiquetar un contenido dentro de una red social.

Esto facilita no solo enmarcar ese pequeño texto, fotografía, vídeo o audio que deseamos compartir, sino que pueda filtrarse fácilmente en la búsqueda de una temática concreta, lo cual posibilita un mayor alcance de nuestro mensaje, más visibilidad dentro del sector o nicho deseado, e influencia. En definitiva, una etiqueta bien empleada brinda notoriedad y fuerza al contenido que la acompaña; de ahí su cada vez mayor relevancia.

Sin embargo, una etiqueta, para que sea efectiva, debe estar bien escrita.

De hecho, Fundéu publicó a principios de año una serie de recomendaciones al respecto y diversas agencias de marketing se afanan en aleccionar a sus community managers sobre cómo redactar etiquetas con acierto.

En Corrector Oportet vamos a hacernos eco de algunas de ellas para que, si lo desea, pueda emplearlas con acierto.

– Las etiquetas pueden estar formadas por una o más palabras clave y números, pero no por símbolos.

– En el caso de contar con más de una palabra, estas deben aparecer juntas, sin espacios, y con mayúsculas intermedias, lo cual facilita la lectura al tener la mayúscula una función demarcativa.

– Evite las faltas de ortografía. Importante: si una palabra lleva tilde, póngasela.

– En un texto, no hace falta resaltar la etiqueta con comillas ni cursivas.

– Una etiqueta debe ser acorde al tema al que se refiere.

– Utilice términos cortos y sencillos que sean fáciles de memorizar.

Si echa mano de este recurso en una red social, recuerde que se convierte automáticamente en un enlace web que nos remite a todos aquellos contenidos que se han compartido bajo la misma etiqueta; de esta manera, un usuario es capaz de encontrar toda la información sobre un mismo tema agrupada, facilitando la búsqueda de contenidos y la conversación en torno al mismo.

Por cierto, que el hashtag más empleado este año en Instagram fue #Love.