¿Necesito realmente un corrector de textos científicos o un corrector al uso podría revisar mi texto adecuadamente?

Son muchos los investigadores y divulgadores que, a punto de publicar un artículo, se hacen esta pregunta.

Nuestra respuesta a todos ellos es «depende».

Habilidades y conocimientos que marcan la diferencia entre correctores

Un corrector o correctora profesional que se dedique prioritariamente a la revisión de novelas o memorias está perfectamente capacitado para abordar la corrección lingüística o de estilo de un texto científico.

Sin embargo, este tipo de manuscritos presenta ciertas características comunes que quizás se escapen a ojos de un corrector profesional de libros.

Y es que los correctores de textos científicos o especializados en tesis doctorales están más familiarizados con el uso correcto de símbolos, unidades de medida, términos anglosajones y ese largo etcétera que les permite corregir más rápido y mejor.

Porque no solo se trata de la teoría, es decir, de conocer las normas gramaticales en cuestión, sino de contar con ojos muy acostumbrados a «la caza» de erratas comunes en el ámbito científico.

Las normas de las revistas científicas, otro factor a tener en cuenta

Y no solo eso. Como bien sabrán, existen ciertas publicaciones especializadas donde es habitual que los investigadores envíen sus artículos.

Revistas como Nature o Science establecen sus propias reglas a la hora de publicar los textos y es responsabilidad del corrector (y del traductor si la publicación es en inglés) conocerlas.

Precisamente de este hecho se habló largo y tendido hace unas semanas durante la conferencia ¿Un texto científico se corrige como cualquier otro? Sí, pero no, impartida por Gonzalo Claros, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, en Barcelona.

La exposición formaba parte del programa ofrecido por Corrigere2, jornadas celebradas en la Facultad de Filología y Comunicación de la Universidad de Barcelona que llevaban por título, este año, Las sendas paralelas de la corrección.

Cifras, unidades, abreviaturas de elementos químicos, símbolos matemáticos, ecuaciones…, no es sencillo corregir un texto científico si nunca se ha hecho antes.

Por esa razón, es importante contar con un corrector de textos científico que pueda acreditar experiencia al respecto o que se haya formado previamente en dicho campo.

Si desea que la calidad de su texto esté a la altura de la de su descubrimiento o proyecto de investigación, no lo dude, contacte con correctores profesionales y experimentados.