Catálogos de viajes que necesitan un corrector profesional de textos

Quienes se dedican al sector del turismo deberían ahora más que nunca confiar en los servicios de un corrector profesional de textos. Les contamos por qué.

Agencias de viajes, buscadores de hoteles y vuelos, comparadores…, todos se afanan en atraer a quienes buscamos incesantemente la mejor oferta para nuestras vacaciones de verano.

Y es que el mes de junio es propicio para ello, pues aún quedamos muchos rezagados por conquistar.

El lanzamiento de catálogos promocionales es un buen ejemplo de esta carrera por la seducción del viajero y veraneante. Pero ¿qué ocurre cuando este tipo de publicidad no está a la altura de las expectativas del consumidor? Y no nos referimos precisamente al tipo de oferta en cuestión.

Quizás el servicio convenza, incluso los precios señalados; sin embargo, el diseño y los contenidos de algunos catálogos de vacaciones de verano nos hacen suspirar consternados cuando menos.

Contenidos que necesitan un servicio de corrección

Sacamos este tema a colación porque ya nos hemos encontrado varios catálogos de viajes con múltiples errores ortográficos.

No hablamos de deslices ni de erratas que tan solo vería un profesional en servicios de corrección, sino de faltas que incluso el más básico corrector de textos automático detectaría.

He aquí un ejemplo que nos pone en bandeja una agencia de viajes consolidada: la palabra días sin tilde repetida en múltiples apartados, minúscula al inicio de párrafo, viudas, comas mal distribuidas, puntos inexistentes, la palabra régimen sin su correspondiente tilde, lo mismo que Véneto o Milán, el nombre de los meses en mayúscula en medio de una frase, la palabra dutante cuando debería poner durante, mayúscula después de coma, puntos o no en las cifras de cuatro dígitos (indistintamente), etc.

Quizás el motivo de tales incorreciones sean las prisas; quizás un error de última hora al enviar a imprenta la versión equivocada del documento… El caso es que un corrector profesional de textos lo hubiera evitado.

Servicios de corrección imprescindibles

Servicios como los de corrección de estilo o corrección ortotipográfica evitan la publicación masiva de catálogos de viajes con este tipo de errores, pues no solo garantizan la perfección de los contenidos de acuerdo con la norma, sino su legibilidad y plena comprensión por parte del público deseado.

Por lo tanto, contratar un servicio de corrección profesional para catálogos de viaje brindará a su empresa un plus de calidad y confianza que le ayudará a mantener y aumentar su reputación de marca. No lo dude: solicite un presupuesto a su medida.

Por qué debe contratar un servicio de corrección de textos para empresas

Hoy nos vamos a rendir a la popular frase «vale más una imagen que mil palabras». Y lo vamos a hacer mediante un buen ejemplo de por qué debe contratar un servicio de corrección de textos para empresas.

Dedique unos segundos a leer la siguiente propaganda; es más, dedíquelos también a revisar minuciosamente el texto. Veamos si aprueba con éxito este pequeño ejercicio de corrección de textos para empresas que le proponemos desde Corrector Oportet:

¿Cuántos errores ha detectado? Unos cuantos, ¿verdad? Y eso que la publicidad no dispone de excesiva carga informativa…

Quizás esta entidad debería contar con un servicio de corrección de textos para empresas a la altura de sus necesidades y de las expectativas de sus clientes; también de los potenciales.

Redactamos y corregimos sus contenidos corporativos publicitarios

Aunque la publicidad online gana terreno sobre aquella que emplea el papel como soporte, son muchas las empresas, organismos, instituciones, etc., que aún invierten buena parte de su presupuesto de marketing en publicidad impresa.

Estamos hablando de catálogos publicitarios, correo postal personalizado, flyers, cartelería, anuncios en medios impresos, lonas, roll up, expositores, embalajes o packaging, vallas e incluso photocall.

Este tipo de acciones cosechan aún ese elevado impacto en la audiencia que toda entidad busca; son eficaces, así que si una empresa está dispuesta a invertir miles de euros en su concepción, diseño y ejecución, ¿por qué no hacerlo en su correcta redacción y corrección?

Si necesita que un grupo de profesionales garantice la efectividad y calidad de su mensaje corporativo y publicitario tanto en el fondo como en la forma, es decir, que lleve a cabo la redacción de textos para catálogos de empresa y su corrección, o para cualquier otro tipo de publicidad impresa, no lo dude, confíe en este tipo de servicios; su audiencia se lo agradecerá.

Ahora, más que nunca, contrate a un corrector de textos turísticos

Contratar los servicios de un corrector de textos turísticos siempre ha sido una opción indiscutible.

Sea usted responsable de un establecimiento hotelero, de una empresa de turismo activo o del departamento de turismo de una administración, contar con el apoyo de un equipo de corrección de textos publicitarios y de marketing debería ser una cuestión prioritaria.

Porque, ¿cómo si no podría conquistar el corazón de esa ingente cantidad de consumidores y viajeros deseosos de conocimiento, ocio y esparcimiento? Si vende calidad en sus servicios turísticos, plásmela también en sus contenidos.

¿Imagina asistir a una de las mayores ferias de turismo de España con un folleto sobre su ciudad o alojamiento en el que aparezcan faltas de ortografía o erratas? Si no quiere verse en esta situación, cúrese en salud y cuente con la pericia de un corrector de textos profesional.

Corrección de contenidos turísticos para atraer a viajeros independientes

Pero ¿por qué decimos que los servicios de un corrector de textos profesional son ahora más importantes que nunca en el sector turístico? Sencillamente porque jamás antes habíamos consumidor tanta información al respecto.

La proliferación de aerolíneas, buscadores de hoteles, servicios de alquiler de vehículos, etc., operando en internet, a veces incluso de forma exclusiva y sin intermediarios, ha propiciado que millones de turistas en todo el mundo se hayan sumado al carro del viajero independiente y autónomo, es decir, aquel que planifica su aventura sin necesidad de contar con el apoyo de una agencia de viajes.

Para este tipo de consumidor, tan solo es necesario contar con acceso permanente a internet, un smartphone y una tarjeta de débito o crédito con la que poder realizar pagos online.

¿Las grandes ventajas de esta nueva forma de viajar? La posibilidad de diseñar una experiencia totalmente a su medida y a sus posibilidades de gasto.

Evite que su folleto turístico informativo incluya errores gramaticales, contrate a un profesional en corrección de textos.

Dicho esto, ¿en qué medida un corrector de textos turísticos desempeña un papel fundamental?

Como puede imaginarse, el tipo de viajero al que nos referimos consume una ingente cantidad de información: visita las webs o apps turísticas de la ciudad o país de destino, se descarga y lee al detalle los folletos y rutas en PDF que proponen, compara servicios de restauración y alojamientos, ofertas de desplazamiento, etc.

Esta minuciosa tarea le tiene enganchando a la información turística digital durante varias semanas antes de decidirse por qué rumbo tomar y durante algunos días más antes de emprender su aventura.

Por esa razón, es importante ofrecer a este tipo de consumidor información clara, sencilla, muy completa y detallada, orientada a múltiples perfiles de viajero, enormemente atractiva, emocional y redactada de forma impecable. Si queremos atraer su interés, debemos conquistarle a través de la imagen y la palabra, de ahí que la importancia de la ortografía en la información turística juegue un papel cada vez más relevante en la consecución de dicho objetivo.

Si no sabe cómo dirigirse a su público, contrate servicios de corrección y redacción

Confiar en un autocorrector al 100 % o en un empleado que sepa escribir más o menos bien el peso de su estrategia de contenidos turísticos es un gran error.

Tan solo un corrector de textos profesional podrá detectar erratas o faltas de ortografía capaces de empañar todo su esfuerzo comunicativo. Y tan solo un experto redactor de contenidos turísticos sabrá apelar al corazón y al interés del viajero hasta convertir su opción en una auténtica posibilidad de ocio y aventura.

Si su negocio o éxito profesional depende de ello, no se la juegue. Confíe en un equipo con amplia experiencia en corregir y enamorar.

Cómo contratar una corrección de textos y a quién

Ha dado por finalizada la etapa de redacción de su novela, su TFG (Trabajo Fin de Grado), los contenidos de su página web o la memoria anual de su empresa y ha decidido que necesita la pericia de un profesional experimentado que lleve a cabo la corrección de textos adecuada. Le felicitamos; hay quien, desafortunadamente, jamás llega a esta conclusión.

Sin embargo, salvada dicha etapa, varios interrogantes se ciernen sobre usted: ¿cómo debo contratar un servicio de este tipo?, ¿qué corrector de textos es el más apropiado para mí?, ¿qué tipo de corrección debo solicitar? Para resolver estas y otras cuestiones, siga leyendo; si después le quedan dudas, siempre podrá contactar con nuestro equipo de corrección de textos para aclarar cualquier detalle.

¿Qué puede hacer un corrector de textos profesional por nuestra obra?

Por muchas horas que hayamos dedicado a la redacción de un texto o contenido digital, por mucho que lo hayamos revisado, siempre nos dejaremos en el tintero algunos errores.

Ser un buen escritor o redactor no implica saberlo todo acerca de las reglas ortográficas y gramaticales de nuestra lengua ni del estilo más apropiado para la consecución de objetivos concretos ni de los entresijos del posicionamiento web, si es que necesita, además, de este tipo de soluciones; sin mencionar que la revisión de un texto necesita de una mirada objetiva, fresca y muy entrenada.

¿Podría subsanar una errata de la que tan siquiera es consciente? No, ¿verdad? Por eso necesita usted un corrector de textos.

Un equipo formado por profesionales con amplia experiencia y muchas obras y trabajos de redacción a sus espaldas podrá eliminar erratas y faltas de ortografía, errores de sintaxis o viudas y huérfanas; mejorar la puntuación, enriquecer el texto léxicamente, dotar de coherencia al conjunto de la obra en el uso de criterios y elementos como las comillas, las referencias bibliográficas, etc., revisar la numeración, cuidar los elementos gráficos o evitar los espacios en blanco, entre otras consideraciones.

En definitiva, un corrector de textos le ayudará a transmitir, de forma impecable, lo que verdaderamente quiere decir a través de un texto perfectamente redactado y efectivo.

Todo redactor o escritor debe tener en cuenta algo muy importante, y es que una buena corrección de textos no modificará el grueso del contenido ni el estilo del autor o autora.

El profesional a cargo del trabajo tampoco tendrá por qué redactar, editar, maquetar, comprobar datos históricos o asesorar a no ser que el cliente le demande estos servicios añadidos. De hacerlo, equipos como el de Oportet podrán prestarle este tipo de tareas adicionales (redacción, corrección de estilo, corrección de pruebas, informe de lectura, asesoramiento editorial, etc.); sin embargo, está en manos del escritor o redactor solicitarlos al margen de los servicios propios de corrección ortotipográfica.

¿Qué corrector de textos es el más idóneo en mi caso?

No importa qué tipo de obra haya escrito, qué tipo de contenido o trabajo, nuestra recomendación es que confíe siempre en un corrector de textos o equipo de correctores especializado o con amplia experiencia en el sector.

Amar la literatura no es bastante, haber leído muchos libros tampoco, ser periodista, lingüista o incluso haberse formado como corrector profesional no son criterios suficientes a tener en cuenta para elegir a la persona adecuada.

Guíese por sus años de trayectoria profesional, por las recomendaciones y por su intuición. Si cree estar hablando con una persona honesta, seria y capaz de aconsejarle, debería confiar en ella. Si además esa persona o equipo es capaz de brindarle un tipo de corrección especializada así como servicios adicionales, habrá dado en el clavo, pues tendrá cubiertas necesidades actuales y futuras.

¿Cómo solicito un presupuesto a un corrector de textos?

Para solicitar un presupuesto de un trabajo de corrección y que este sea lo más ajustado posible, tendrá que indicarle al profesional elegido la longitud del contenido (en número de palabras o millares de caracteres con espacios), la fecha de entrega del trabajo y el tipo de servicio que necesita, tal y como hemos indicado anteriormente.

Es decir, tendrá que trasladar al corrector de textos si requiere simplemente un servicio de corrección ortotipográfica o, además, un servicio de corrección de estilo (totalmente recomendado), asesoramiento editorial, etc.

También es común que el corrector le pida ver el texto o al menos una parte, por ejemplo una página, para valorar el contenido y hacerse una idea del grado de revisión e intervención que necesita y, por tanto, del tiempo que deberá emplear para conseguir un resultado satisfactorio.

Ponga un corrector profesional de textos incluso donde crea no necesitarlo

Un corrector profesional de textos no solo se dedica a la corrección de libros (novelas, ensayos, poemarios…), sino que trabaja de forma incesante en la revisión de contenidos de páginas web corporativas, de dosieres empresariales, de trabajos de postgrado, tesinas y trabajos de fin de grado, de campañas publicitarias… El listado es tan amplio como el tipo de textos al que un corrector profesional se pueda enfrentar.

Ahora bien, lo que uno no espera es que un corrector profesional de textos deba mirar con lupa incluso la cartelería municipal.

Efectivamente, el nombre de calles, parques, estadios, centros deportivos o complejos polivalentes también pueden caer presa del error o del desconocimiento y, para evitarlo, nada mejor que contar con los servicios de un corrector que arroje algo de luz sobre el laberinto de la ortografía y la sintaxis.

¿Piensa que la cosa no es para tanto? ¿Que el nombre de una calle o de un centro deportivo no puede dar lugar a error? Le dejamos un ejemplo muy ilustrativo.

Fulbol, furgol o football, ninguna de las tres es correcta, ¿lo dudaba?

No crea usted que está de más aclarar que el deporte rey en España no es el fulbol ni el furgol ni el football, sino el fútbol o futbol. Y es que, en algunas comarcas de nuestro país aún podemos escuchar e incluso leer estos términos.

Que se lo digan si no a los vecinos de la ciudad de Guadalajara, que desde hace varios días comparten en sus redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea esta imagen:

Se trata de uno de los carteles que indica al visitante su llegada al centro deportivo más novedoso de la ciudad. Imaginará la mofa suscitada por dicho desliz, eso sí, subsanado ya por, imaginamos, la corporación municipal. Rectificar es de sabios.

Cuando la práctica de este deporte comenzó a generalizarse, la Real Academia Española sugirió la castellanización del anglicismo football, que sustituyó por la palabra balompié; sin embargo, el término no caló entre la población, son cosas que pasan, así que la RAE acabó por aceptar el empleo de los términos futbol y fútbol, y evitar así el uso de extranjerismos.

La razón por la que esta palabra puede escribirse con y sin tilde se debe a su acomodación a las formas empleadas en diferentes países hispanohablantes, como México y Centroamérica, donde se pronuncia y emplea futbol; en el resto de América y España decimos fútbol.

Como ve, cualquier momento es bueno para contratar los servicios de un corrector profesional de textos; uno nunca sabe cuándo va a meter la pata.

Si va a dirigirse al mundo, corrija sus textos

¿Imagina lanzar un mensaje a millones de consumidores y que solo en una frase de tres palabras aparezcan dos faltas de ortografía o incorreciones gramaticales? Ese es el momento en el que se arrepiente de no haber contratado los servicios de un corrector profesional de textos.

¿Cree que esto no puede ocurrir? No esté tan seguro. Ni el mejor departamento de marketing y contenidos promocionales es capaz, a veces, de evitar una auténtica metedura de pata.

Un ejemplo de cómo echar a perder una estupenda campaña de marketing

Las grandes marcas y multinacionales, aquellas que copan el mercado en sectores como la industria textil o la telefonía, aprovechan cualquier ocasión o excusa para lanzar atractivos mensajes a clientes potenciales con el fin de captar su atención y, de paso, su interés acerca de los productos o servicios que ofrecen.

Sin embargo, después de devanarse los sesos pensando en el cómo, cometen torpezas lingüísticas que les llevan a tirar por tierra todo el esfuerzo invertido en una gran idea.

Por ejemplo, la tuitera @avegacasiano compartía en su cuenta, el 7 de marzo de este año, una promoción de Vodafone en la que podía leerse lo siguiente:

La usuaria señalaba con gracia: Un minuto de silencio por todas esas comas de vocativo ignoradas y masacradas, a lo que otra tuitera añadía: Y por esas mayúsculas innecesarias.

No sabemos si Vodafone se dio cuenta de su error o atendió a los toques de atención de los consumidores, porque en su cuenta de Twitter lanzó la publicidad de nuevo, pero esta vez corregida:

¿Qué tal si la marca hubiera contado con un corrector profesional de textos? Se hubiera ahorrado la mofa de varios usuarios de una de las mayores redes sociales del momento.

Pero no solo las grandes empresas cometen errores; también las corporaciones municipales.

Que se lo digan si no al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, que dio a conocer el cartel diseñado para las fiestas de carnaval de 2018 sin percatarse de que contenía un pequeño fallo gramatical. La polémica estaba servida. Menos mal que el error fue subsanado, esta vez a tiempo, después de que varios correctores profesionales de textos se frotasen los ojos tras la presentación.

Como puede ver, los fallos están a la orden del día. Al fin y al cabo, un ilustrador o un publicista no tienen que saberlo todo acerca de la ortografía y gramática españolas, pero sí un corrector profesional de textos; por eso, si va a lanzar un mensaje al mundo, háganos caso: confié en uno de ellos.

¿Escribes online? Un corrector de textos para web aumentará tu (buena) reputación

Redactar textos para webs y blogs no es una tarea sencilla, menos aún si te dedicas a ello de manera profesional. Por eso, quienes se entregan en cuerpo y alma a tan ardua tarea, sea por afición, porque su negocio depende de ello, por encargo de la dirección empresarial o porque han hecho de esta labor su medio de vida, contactan a menudo con un corrector de textos para web capaz de pulir el contenido redactado hasta dejarlo perfecto y listo para su difusión.

Por qué un redactor no puede corregir adecuadamente un texto

Como ya hemos señalado en diversas ocasiones, quien redacta un contenido es la persona menos indicada para revisarlo. Este individuo ha trabajado tanto sobre el texto que está, por así decirlo, contaminado. Lee tan solo lo que cree haber escrito y no lo que realmente ha plasmado sobre la pantalla.

De hecho, se recomienda a todo redactor de textos online que, por un lado, utilice siempre una herramienta automática de corrección —no es la panacea, pero eliminará ciertos errores de bulto— y, por otro, que deje pasar al menos veinticuatro horas antes de iniciar la fase de revisión para acercarse al contenido de forma más pausada y objetiva.

Sin embargo, tomar estas precauciones no exime a ningún redactor de cometer faltas de ortografía, imprudencias o deslices en sus textos online. Las razones son varias:

La falta de tiempo: la carga de trabajo es tal y el ritmo tan vertiginoso en un departamento de marketing y comunicación o en una agencia de redacción de contenidos web que es muy complicado conceder esas veinticuatro horas de margen.

La especialización: hoy en día, para escribir correctamente en internet, no solo hay que saber redactar; los creadores de contenidos han de estar formados en escritura creativa y persuasiva, en herramientas y estrategias de posicionamiento web, en marketing de contenidos y en un largo etcétera al que es difícil sumar formación y experiencia en corrección de textos profesional.

El desconocimiento: no solo escriben textos web expertos en redacción de contenidos online, también profesionales de otras disciplinas que desean plasmar en la red sus conocimientos, compartir experiencias, dar a conocer métodos de investigación o poner en marcha un proyecto empresarial digital. Todas estas personas necesitan, además de un corrector, alguien que les asesore sobre el estilo y características que deben reunir sus contenidos en internet.

Ventajas de contar con un corrector de textos para web profesional

Un corrector profesional de textos para web le ayudará a sortear las dificultades mencionadas anteriormente.

Los correctores son personas instruidas en la materia, especializadas en la revisión de textos de toda índole, también digitales; capaces de acercarse a un texto nuevo con ojo crítico y objetividad, tomando la distancia necesaria para hacer su trabajo de forma eficaz y con premura.

Si además contrata los servicios de un equipo como el nuestro, contará con profesionales que podrán asesorarle sobre cómo escribir en internet, conocedores de los aspectos que debe reunir un contenido para garantizar su posicionamiento en los principales motores de búsqueda.

En Corrector Oportet le brindamos:

Profesionalidad y el saber hacer que manifiestan más de treinta años de experiencia.

Rapidez para la entrega de contenido en el plazo acordado.

Eficacia a la hora de desarrollar el trabajo periódico.

Sintonía con usted o con el equipo de marketing y redacción de su empresa.

Alineación con los objetivos que persigue su sitio web, blog, canal corporativo, etc.

– La confianza y seguridad de que todos sus textos están perfectamente escritos.

No deje que sus contenidos online empañen el trabajo que hay detrás, contacte con un equipo de correctores profesionales para web y deje su presencia digital a la altura de su merecida reputación.

¿Quiere publicar un libro? Llame a un corrector profesional

Contar con la ayuda de un corrector de libros profesional no es una opción, es una necesidad, al menos si desea que su manuscrito esté a la altura del trabajo realizado y de las expectativas depositadas en él.

Estamos seguros de que ha invertido cientos de horas en el desarrollo de su obra. Que durante meses ha escrito, leído, reescrito, releído, tachado, modificado y vuelto a escribir. Que ha corregido decenas de párrafos. Que ha pasado noches en vela preguntándose si el texto merece la pena. En definitiva, que ha dedicado toda la energía y tiempo del que dispone a culminar su obra de la mejor forma posible.

Desde Corrector Oportet, le damos nuestra más sincera enhorabuena, no todo el mundo es capaz de enfrascarse en una aventura como esta para, además, salir bien parado de la misma, y le animamos a que dé el siguiente paso: contactar con un corrector de libros profesional.

Pero ¿por qué debería hacerlo? Porque es un requisito previo indispensable a la publicación de su obra. Efectivamente, indispensable. Contar con la ayuda de un corrector profesional de libros le ayudará a prevenir cualquier error y a perfilar su trabajo para que este sea perfecto.

Cinco grandes razones por las que un corrector de libros debería revisar su manuscrito

La fase de corrección será la única oportunidad que tenga para subsanar cualquier descuido o tropiezo en su obra antes de que esta salga al mercado. ¿Se imagina imprimir cientos de ejemplares con erratas, incoherencias o faltas de ortografía? ¿Quién le tomaría en serio como escritor o escritora?

Sabemos que a veces es complicado abarcar todo el proceso de creación y publicación de un libro, que a menudo se nos escapan los procedimientos y detalles de debemos seguir para sacar con éxito nuestro manuscrito al mercado; por eso, es importante contar con la ayuda de profesionales que, como los correctores profesionales de libros, sean capaces de asesorar al autor y llevar su obra por el buen camino.

Un corrector le ayudará a:

Prevenir todo error, falta de ortografía, incoherencia, etc., que pueda empañar su trabajo final.

Contar con el punto de vista de un profesional del sector capaz de realizar una crítica constructiva sobre su trabajo.

Mejorar su texto con sugerencias pertinentes.

Desarrollar su talento para alcanzar sus objetivos a través de un apoyo personalizado.

Asentar su credibilidad como escritor profesional al no descuidar ninguna de las etapas necesarias para la creación y publicación de un libro.

Los autores y autoras que optan por la corrección de su manuscrito comprueban que las mejoras introducidas aumentan significativamente no solo la comprensión y legibilidad de la obra, sino su calidad. Y recuerde: a mayor calidad, más garantía de éxito en el mercado.

Servicios específicos de corrección para todo tipo de libros

Libros de poemas, novelas, biografías, etc. En Corrector Oportet revisamos todo tipo de libros, tanto de escritores noveles como experimentados, para corregir, depurar y alcanzar la meta indicada por su autor o autora.

Para ello, ofrecemos diferentes servicios específicos encaminados a conseguir un texto impoluto:

Si desea obtener más información sobre alguno de ellos, no dude en contactar con nuestro equipo. Estaremos encantados de entenderle.

Correctores de texto y estilo que sí saben diferenciar la fe de errores de la fe de erratas

Rectificar es de sabios y por esa misma razón nacieron estas dos herramientas que a menudo se confunden aunque no tengan mucho que ver entre sí.

Puesto que los correctores de texto y estilo profesionales debemos hacer frente, en muchas ocasiones, a esta confusión, vamos a intentar arrojar algo de luz sobre la cuestión.

Fe de errores y fe de erratas, por qué no debes confundirlos

Con la expresión fe de erratas nos referimos a la lista de erratas que se detecta en un libro una vez publicado y que se recoge en una página de este insertada bien al principio bien al final del ejemplar con el fin de enmendar los errores cometidos.

Sin embargo, la fe de errores es aquella sección incluida en la edición de un periódico o revista donde aparecen las informaciones erróneas publicadas en el número anterior. Normalmente, puede leerse en las primeras páginas, junto a las populares Cartas al director.

Las segundas suelen ser más habituales que las primeras. Quizás porque quién publica un libro lo hace después de haber contratado los servicios de un equipo de correctores de texto y estilo profesionales que no dejan pasar ni una, o al menos así debería ser siempre y cuando acudamos al corrector de libros adecuado. Quizás porque las prisas de una edición diaria, semanal, quincenal o incluso mensual hagan mella en un equipo de correctores que no tiene tiempo de profundizar todas las cuestiones gramaticales planteadas por cada noticia, reportaje o entrevista.

Pero existen más razones.

Las prisas y el desconocimiento, grandes aliadas de errores y erratas

Excluyendo las grandes publicaciones de tirada nacional o incluso regional, la mayoría de periódicos y revistas carecen de personal cualificado para llevar a cabo la corrección de todos los contenidos insertados.

De hecho, suele ser una práctica muy común que los propios periodistas se intercambien las noticias redactadas para echar un último vistazo, es decir, yo corrijo tu texto y tú corriges el mío, porque ya se sabe que no hay peor corrector que el propio autor de la obra.

Este método salva a la edición de grandes erratas, es decir, de equivocaciones o deslices cometidos por las prisas, e incluso de graves errores fruto del autocorrector (el peor de los correctores) o, por qué no, del desconocimiento, porque un periodista, por muy instruido que esté, puede confundir el le con el lo o usar un de que incorrecto en un momento dado. Errar es de humanos.

Con el ritmo tan acelerado que se lleva en las redacciones, por otro lado cada vez más exiguas, no es de extrañar que los errores y erratas sean comunes; de hecho, los periódicos solo avisan de aquellas equivocaciones de bulto, normalmente después de que algún lector haya dado la voz de alarma, por economía de tiempo y de recursos.

En la fe de errores lo normal es encontrar rectificaciones de nombres mal escritos, fechas, datos históricos y cosas por el estilo, dejando a un lado los tropiezos ortotipográficos.

En la publicación de un libro sucede lo contrario. Damos por hecho que el corrector de textos profesional ha llevado a cabo una minuciosa labor revisando a fondo el texto. La corrección ortotipográfica y de estilo se da por excelente, sin embargo, nadie está a salvo de un error.

De hecho, en la fe de erratas suelen apreciarse pequeños errores de escritura en el texto, normalmente de ortografía o puntuación.

¿Necesita un equipo de correctores de texto y estilo para su empresa?

Si ha llegado a esta conclusión, la de que precisa con urgencia un equipo de expertos correctores de texto y estilo profesionales que trabajen de forma conjunta con su empresa, ha llegado al lugar adecuado.

En Corrector Oportet trabajaremos junto a su Departamento de Marketing y Comunicación para garantizar que todos los textos editados por su empresa están perfectamente redactados y cumplan los objetivos marcados, para todos ellos, desde la propia dirección.

¿Qué queremos decir con esto último? Que cada texto será revisado para que coseche el éxito esperado en función de varios factores; por ejemplo:

– El público al que se dirija.

– El contexto en el que se publique.

– El medio o canal corporativo en el que se difunda.

– Su funcionalidad: informativa, persuasiva, etc.

Y no solo eso. Conseguir que su imagen de marca represente efectivamente sus valores empresariales a través de una correcta escritura representa uno de los pilares fundamentales de nuestro servicio de corrección de textos para empresas.

Contenidos que podemos corregir para su empresa

Nuestro equipo de correctores de texto y estilo profesionales abordará la revisión de cualquier texto corporativo que nos haga llegar su empresa.

En este sentido, podemos abordar la corrección de los siguientes documentos:

– Dosieres y catálogos.

– Papelería corporativa.

– Publicidad gráfica: cartelería, flyers, dípticos y trípticos, folletos, anuncios en prensa…

– Publirreportajes.

– Notas de prensa (para su publicación en medios tradicionales y medios digitales).

– Revistas corporativas.

– Informes anuales y memorias.

Packaging.

– Guiones y subtítulos para vídeos comerciales y promocionales.

– Contenidos para páginas web.

– Contenidos para páginas de comercio electrónico.

– Fichas de producto.

– Blogs corporativos.

– Cartas y newsletters.

Contenido para redes sociales.

– Planes de negocio.

– Proyectos y planes para presentación en concursos públicos.

No importa el sector en el que desarrolle su actividad ni el nivel técnico exigido, en Corrector Oportet contamos con un equipo versátil, formado en diferentes especialidades y con años de experiencia a sus espaldas, cualidades necesarias para garantizar a cualquier cliente la excelencia de todo texto que nos envíe para su corrección.

Así, nuestro equipo de correctores de texto y estilo profesionales podrán trabajar contenidos que versen sobre medicina, biotecnología, banca, educación digital, etc.

Los servicios que podemos ofrecerle como correctores de texto y estilo profesionales

Nuestros servicios de corrección de textos para empresas abordan todas y cada una de las labores que pueden desempeñar los correctores de texto y estilo profesionales a requerimiento de su entidad u organización:

– Corrección ortotipográfica.

– Corrección de estilo.

– Corrección de conceptos.

– Informes de lectura y asesoramiento editorial.

Pero no solo eso, gracias a nuestros formación lingüística, amplia cultura y conocimientos en nuevas tecnologías de la información, también podemos velar porque sus textos preserven los objetivos SEO (Search Engine Optimization) o de posicionamiento digital que persiga su Departamento de Marketing y que exija el nuevo escenario online.

En Corrector Oportet, llegaremos al grado de revisión y asesoramiento en corrección de textos y estilo que nos exija como empresa.

Por qué un corrector de textos automático no es la solución a sus problemas

¿Quién puede vivir hoy en día sin un corrector de textos automático?

Los correctores de textos automáticos se han convertido en una herramienta imprescindible para quienes escribimos a diario.

No importa si creamos documentos en procesadores de textos como Word o si redactamos contenidos digitales en plantillas de software como WordPress; todos echamos mano del autocorrector o de herramientas que nos permiten revisar la ortografía y la gramática de nuestro texto una vez concluido.

La tecnología ha de ser nuestra gran aliada, permanecer al servicio de nuestros propósitos, ¿por qué desecharla?

Bienvenida sea toda innovación que revise con precisión la ortografía y la gramática de nuestros contenidos, que analice la semántica, el estilo e incluso el contexto con gran precisión, que nos convierta en profesionales más eficaces y en personas instruidas y perfeccionistas.

Pero (porque siempre hay un pero) no piensen ustedes que una herramienta de este tipo podrá sustituir a un corrector de textos profesional. Si lo hacen, estarán subestimando la importancia de una de las figuras más decisivas en el camino hacia la perfección de la lengua escrita.

Cosas que sí puede hacer un corrector de textos profesional

Un corrector de textos profesional no solo garantiza el rigor de un documento desde el punto de vista gramatical, es decir, que esté perfectamente escrito, sino que puede ir mucho más allá para mejorar el contenido todo lo que el autor le deje.

Y es que un corrector de textos, además de conseguir que una obra literaria, trabajo académico, contenido web, etc., esté perfectamente redactado, velará porque cumpla su objetivo a la perfección, es decir:

– Que emplee el vocabulario y tono precisos.

– Que sea comprensible para el tipo de lector al que va dirigido.

– Que sea atractivo, de fácil lectura y comprensión.

– Que persiga los objetivos de su autor: apelando al sentimiento si es una novela; a la razón si hablamos de un tratado; que invite a la compra si se trata de un texto web para un comercio online…

– Que sea bello, por qué no.

Para ello, el corrector de textos profesional puede adoptar un papel mucho más activo en la obra, siempre y cuando cuente con el beneplácito de su cliente o clienta, participando de su esencia como asesor al proponer cambios y mejoras de mayor contundencia.

Aprovechar al máximo la versatilidad del lenguaje, exprimir la capacidad para trasmitir de cada palabra, línea o párrafo, garantizar la coherencia del texto, no solo a nivel gramatical, sino respecto a la realidad social, económica, cultural o política que describe, incrementar su legibilidad y armonía a la hora de narrar la historia, de distribuir la información, etc. ¿Podría un corrector de textos automático hacer todo esto por usted?

Corrector de textos automático, sí; corrector de textos profesional, también

Podríamos seguir enumerando todas aquellas tareas que asume un corrector de textos profesional más allá de las consabidas; sin embargo, preferimos que las descubra acudiendo a los múltiples servicios que puede ofrecerle un equipo experimentado de correctores y correctoras.

No lo olvide, los correctores de textos automáticos son herramientas muy útiles, esenciales, podríamos decir, en nuestro día a día, sobre todo para quienes trabajamos delante de un ordenador; no obstante, si va a lanzar sus pensamientos, vivencias, investigaciones y productos y servicios al mundo, no lo olvide: contrate los servicios de un corrector de textos profesional. Al fin y al cabo, querrá que su obra esté a la altura de su trabajo, esfuerzo y calidad intelectual, ¿no es así?

Correctores de textos que eliminan erratas de los programas electorales

Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, la propaganda electoral pronto comenzará su escalada de acoso y derribo en todos los formatos posibles: correo postal, cartelería, redes sociales y un largo etcétera que pone nerviosos a muchos ciudadanos y en  guardia a los correctores de textos.

Y es que, el gran número de mensajes propagandísticos e impactos que recibimos en campaña electoral diariamente provoca cierta saturación. Y si no, que se lo digan a @alemanita. El pasado día 5 de marzo, este usuario de Twitter lanzó un mensaje sobre la posibilidad de darse de baja del censo electoral que emplean los partidos políticos para mandar su propaganda por correo y la información, en tan solo un día, fue compartida más de dos mil veces.

Eso sí, más indignante que la cantidad de dicha propaganda es el hecho de que esta esté mal redactada o presente errores gramaticales de bulto.

Faltas de ortografía que pueden espantar al electorado

Sonado fue el caso, hace ya varios años, de la cartelería del candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán por aquel entonces, en la que se podía leer: «Elije el camino hacia tus derechos». Aunque no ha sido el único, el «Dicho i Hecho» del texto del PSPV-PSOE en la localidad castellonense de Villarreal es otro para recordar, así como el «españa» de Ciudadanos detectado y compartido en Twitter por @LaVozDeLarra en 2016.

El PP en Valencia también metía la pata en la campaña electoral de 2015 cuando imprimía en su propaganda electoral por buzoneo financión en lugar de financiación.

Este tipo de faltas o deslices ortográficos en los mensajes propagandísticos ponen en tela de juicio la profesionalidad no solo del propio candidato, sino de todo su equipo, que, además, es objeto de burla por parte de la oposición. Al fin y al cabo, ¿tanto le cuesta a un partido político contratar los servicios de correctores de textos profesionales?

Correctores de textos que hacen mucho por una campaña electoral

Toda formación política que concurra a unas elecciones generales debería contratar los servicios de un equipo de correctores de textos con experiencia en la materia, al menos si quiere garantizar la idoneidad de todos sus mensajes propagandísticos durante la campaña electoral.

Los correctores de textos se encargarán de revisar todos y cada uno de los contenidos que vayan a ser publicados en cualquier medio o formato para:

– Garantizar una ortografía adecuada.

– Ajustar la tipografía.

– Asegurar la limpieza del mensaje: legibilidad, comprensión, etc.

– Eliminar repeticiones o incongruencias.

– Evitar inexactitudes.

– Adecuar el texto al público/target y objetivos precisados por la formación.

Los textos definen a las personas o corporaciones que los escriben. Si como candidato o candidata, o como partido político, vende seriedad, confianza y profesionalidad, lance un mensaje a la altura de las expectativas: la ciudadanía se lo agradecerá.

¿Quiere autoeditar su libro? Esto es lo que un corrector puede hacer por usted

Existen varias razones por las que alguien puede querer autoeditar su libro. Entre las más comunes encontramos:

– Conseguir un abaratamiento de los costes.

– Mantener el control total de la obra.

En cuanto al primer punto, es cierto que en el caso de la autoedición, el autor ha de asumir total o parcialmente la financiación de la obra; sin embargo, la propia gestión de todas las fases que conlleva la edición de un libro le reportará cierto ahorro.

En lo que respecta al segundo punto, está claro, si usted gestiona la edición de su libro de forma personal, será el encargado de tomar todas las decisiones al respecto, sin verse sometido a presiones que, por distintos motivos, podrían obligarle a cambiar de criterio.

Entonces, ¿por qué debería contar con un corrector de libros si piensa en autoeditar? Porque lo uno no está reñido con lo otro. Se lo explicamos.

Un corrector de libros a su servicio y un servicio a su medida

Si usted autoedita su manuscrito, podrá escoger al corrector de libros que desee y encargarle las tareas que crea necesarias:

Es decir, seguirá manteniendo el control de su obra porque usted decidirá, aconsejado por el corrector de libros, qué servicio ha de subcontratar y en qué condiciones.

Si optar por un corrector de libros profesional, honesto y experimentado, este le proporcionará, además, un presupuesto cerrado acorde a sus necesidades, transparente y en el que la proporción calidad-precio será la adecuada.

Por otra parte, usted mantendrá una relación directa con el corrector, por lo que podrá acceder inmediatamente a él para preguntarle sobre cualquier cuestión y aclarar dudas.

En definitiva, un corrector de libros le dará un servicio a su medida, que podrá controlar de primera mano y que le proporcionará a uno o varios profesionales a los que recurrir durante cualquier momento en todas y cada una de las fases de desarrollo de su libro.

Correctores de libros que hacen de la opción de la autoedición una buena idea

¿Qué conseguirá de esta forma? Desmontar algunos de los mitos que siempre han perseguido a la autoedición de libros. Por ejemplo:

  • Que el manuscrito llegará a imprenta con erratas, faltas de ortografía o incoherencias.
  • Que estará mal maquetado, montado, etc.
  • Que no se ha elegido el formato adecuado (e-book, papel, etc.) ni la manera de distribución ni el nicho de mercado idóneos.
  • Que se trata de un libro que solo es interesante para el autor y sus allegados.
  • Que ninguna editorial ha querido publicar su obra (algunos correctores del libros, como Corrector Oportet, además de contar con servicio de asesoramiento editorial, disponen de medios para publicar su obra y lanzarla al mercado con éxito).
  • Que el autor no está buscando el triunfo de su obra o vivir de los beneficios cosechados por la misma.

Nada de eso será cierto porque contará con profesionales, elegidos por usted, para apoyarle en todo momento y alcanzar los objetivos que se haya marcado.

Desde echarle una mano con la redacción inicial a promocionar su obra, en Corrector Oportet estaremos a su lado en aquellas tareas que nos pida.

Importa la meta e importa el resultado

Escritor o empresa, por placer o como profesión, no importa cuál sea el objetivo de su autoedición ni la meta que se haya marcado, nosotros le ayudaremos a conseguir un trabajo impecable y de calidad, a la altura de su esfuerzo, de su reputación o de su marca.

Un libro autoeditado tiene las mismas posibilidades de éxito que uno editado de forma convencional, solo ha de rodearse de los profesionales adecuados para que:

  • Quienes editan por afición consigan una obra a la altura de sus expectativas.
  • Quienes editan como empresa consigan un libro corporativo que aumente su imagen de marca exponencialmente.
  • Quienes editan con una ambición más profesional publiquen un libro que les dé a conocer o superen el número de ventas de anteriores trabajos.

Si se siente identificado con los perfiles descritos, no lo dude, contacte con nosotros, estaremos encantados de ayudarle.

Qué hacer cuando está atascado con su novela: ¡llame usted a su corrector!

A menudo, relacionamos el ejercicio de corrección que lleva a cabo un profesional del sector con la eliminación de faltas de ortografía, erratas o extranjerismos mal empleados. Sin embargo, un corrector de textos o corrector de libros puede hacer mucho más por nosotros como autores de un manuscrito que pretende ver la luz y cosechar cierto éxito entre los lectores.

De hecho, los correctores de libros son también correctores de estilo, personas encargadas de cuidar el léxico, la coherencia argumental o la expresividad del texto. Es decir, de pulirlo para sacarle el máximo partido posible, para convertirlo en una obra de calidad y, si es posible, para imprimirle cierto atractivo, al menos para un determinado público.

Es más, un corrector de estilo le brindará también apoyo y asesoramiento cuando se sienta perdido, cuando pierda la inspiración y no sepa hacia dónde continuar, cuando haya dejado de lado su propia esencia a la hora de escribir y vea en su obra un manuscrito de poca calidad. En esos momentos de extrema dureza, un corrector de estilo estará a su lado para darle el apoyo que necesite.

Y al contrario de lo que muchas personas puedan pensar, la labor de un corrector de estilo no está confinada a quienes, como aficionados, se ponen a prueba ante un papel en blanco por vez primera. Ni mucho menos. Todo gran escritor cuenta con un corrector de estilo a su lado para asesorarle y llevar a cabo tareas imprescindibles que, sin duda alguna, mejorarán la obra.

Correctores de estilo durante y después: informes de lectura y asesoramiento editorial

Un corrector de estilo le ayudará, como hemos señalado, a perfeccionar su obra para evitar redundancias, cacofonías, errores de concordancia y un largo etcétera que el autor, seguramente, pasará por alto. Pero también le brindará el apoyo necesario para continuar con su libro cuando todo parezca torcerse.

Pero ¿qué hay de la opinión crítica de su obra antes de que esta vea la luz? ¿Quién será el encargado o encargada de llevarla a cabo cuando ponga usted el punto final al manuscrito?

No espere que un familiar o amigo pueda hacérsela. En primer lugar, porque no tendrá la experiencia ni formación necesaria para ello, a no ser que tenga por amigo o familiar a un corrector de estilo profesional, de lo cual nos alegraríamos enormemente. En segundo lugar, porque tenderá a ser benevolente.

En este caso, lo mejor es que cuente con el apoyo de un corrector de estilo capaz de emitir un informe de lectura garantista y objetivo.

¿A qué nos referimos con un informe de lectura?

Nos referimos a ese documento en el que un corrector de estilo va a señalar qué falta o qué sobra en su novela para convertirse en un libro de éxito en el actual mercado editorial.

No se trata de llevar a cabo una crítica sin más, sino de aportar al autor un documento vital para mejorar su obra respetando al máximo su esencia y objetivos.

Y no solo eso; además, un corrector de estilo puede ofrecerle el mejor asesoramiento editorial, es decir, orientarle sobre cómo publicar, dónde hacerlo y qué opciones debe barajar para colocar su libro en el mercado de la forma más satisfactoria posible, una información especialmente valiosa si se va a publicar por vez primera o si se ha salido escarmentado de una mala experiencia editorial.

Por eso, cuente con un corrector de estilo que, como Corrector Oportet, pueda darle todo esto y mucho más.

La minuciosa labor de los correctores de poesía

Revisar un poemario es una labor que conllevar un elevado grado de responsabilidad, los correctores de poesía lo saben y, por eso, se ponen a prueba con cada verso.

Corregir poesía no es corregir cualquier texto. El profesional ha de bajar hasta las profundidades de cada soneto, décima o elegía para subsanar cualquier error que amenace con destruir la obra. Porque, en poesía, las erratas no están permitidas ni los deslices ni las generalidades.

Contemplar el mínimo detalle, hasta el extremo. Una ardua labor que no permite fallos ni segundas oportunidades, esa es la del corrector de poesía.

Foto de cabecera de @AcciOrtografica, donde se muestra la corrección realizada por el colectivo Acción Ortográfica
de Madrid en el texto homenaje a José Zorrilla en la calle Huertas de la capital.

La importancia de la fonética a la hora de corregir poesía

En poesía, más allá de la corrección gramatical, el estilo o la sintaxis, cobra especial relevancia la fonética.

En un poema, la musicalidad de las palabras organizadas y dispuestas de una forma determinada darán al texto su esencia y ritmo. El corrector no puede pasar por alto esta característica tan peculiar en un poemario; de hecho, debe preservarla y mimarla, una tarea que no es sencilla.

En poesía, los errores pesan

Sin una buena corrección, la poesía no se entiende, porque los versos son contenido y continente, significado y forma.

Por eso, los correctores de textos que se enfrentan a un poemario cuidan cada palabra, cada signo o cada vacío para preservar el ritmo del texto y su significado.

Pero es que hay veces en las que un error puede incluso pasar a la posteridad por la mala fortuna de cambiar la connotación del texto. Como aquel de Ramón de Garciasol, poeta, ensayista, biógrafo y narrador español miembro de la generación del 36, en cuyo poema dedicado a su mujer apareció impreso: «Y me fui de putillas». en vez de «y me fui de puntillas», como habría querido el autor.

Cuando los correctores de poesía aman el género

En Corrector Oportet, además de meticulosos, mantenemos la cautela. Consultamos con el autor cada duda, cada incongruencia, para saber de primera mano qué quiere decir con ese verso, qué pretende transmitir, e interceder lo menos posible en el manuscrito, para que este no pierda su espíritu.

En poesía, cada detalle cuenta, cada palabra dibuja el alma del escritor.

De hecho, la poesía es un género literario que tiende a desafiar las reglas ortográficas para jugar con las palabras y sus significados, así que, a veces, es difícil discernir qué es intencionado y qué no, qué constituye un error y qué un giro artístico que se ha permitido el autor para desafiar los límites del lenguaje.

Por esa razón, ante la duda, lo mejor es preguntar, trabajar codo con codo con el autor de forma permanente para entenderle y, ante todo, respetar su obra.

Influencers y youtubers, quizás sea hora de contratar a un corrector de textos

Las redes sociales son un escenario dinámico, fresco, donde los jóvenes se mueven como pez en el agua y en las que se emplea un lenguaje más directo, cercano y coloquial. Estamos de acuerdo. En lo que no lo estamos tanto, al menos los correctores de textos profesionales, es en el uso dudoso que algunos influencers y youtubers le dan a la lengua escrita.

Afortunadamente, el castellano es tan rico y flexible como para permitirnos expresarnos con total claridad, de la forma que más nos plazca, sin tener que recurrir a las faltas de ortografía ni a los errores gramaticales. Podemos parecer igual de modernos y vanguardistas sin tener que recurrir a la vulgaridad. Lo uno no está reñido con lo otro. Solo hay que echar un vistazo a la página web de Fundéu para comprobar la cantidad de herramientas que tenemos a nuestra disposición para movernos por el mundo digital sin meter la pata.

Así que, por favor, quienes contáis con millones de seguidores, quienes os habéis convertido en ídolos de masas juveniles, predicad con el ejemplo y escribid bien. Y si la ortografía no es vuestro punto fuerte o no tenéis tiempo de corregir cada tuit o mensaje en Instagram, no os preocupéis, para eso estamos los correctores de textos, contad con uno de ellos, os evitaréis malos tragos por parte de la crítica más feroz a vuestro trabajo y estaréis contribuyendo a un mundo mejor.

Anglicismos, acentos y puntuación, lo que más llama la atención a los correctores de textos

El inglés se mezcla con el español sin que nadie avise de ello con destacados, comillas, cursivas, etc. Vemos como se mezclan los estilos y como el emoticono lo inunda todo —hasta ahí, podemos ser tolerantes—, pero cuando hacen su aparición las faltas de ortografía…, la flexibilidad se esfuma.

Los acentos, los signos de exclamación e interrogación, los puntos y las comas parecen campar a sus anchas por cada una de las líneas del párrafo para dejarse caer donde más les apetece, así, sin criterio, y eso que los mensajes no suelen contar con más de 20 palabras… En fin, no queremos parecer quisquillosos, pero sí hacer un llamamiento en pro de la buena escritura, más ahora cuando los contenidos cobran relevancia en nuestras vidas y la palabra escrita está presente en nuestras pantallas móviles de forma permanente.

Y si eso no os convence, quizás sí lo haga esta noticia publicada por Crónica Global a finales del pasado año: «Las personas que escriben bien ligan el doble que las que cometen faltas de ortografía». Bromas aparte, desde Corrector Oportet os animamos a que lo intentéis o, al menos, a que confiéis en un experto corrector; al fin y al cabo, vuestros mensajes en redes sociales valen millones, ¿por qué no cuidarlos?

Correctores de textos que no solo eliminan las faltas de ortografía

A menudo, nos referimos a la figura del corrector profesional de textos como esa persona encargada de eliminar toda falta de ortografía de un texto escrito. Sin embargo, el corrector de textos desempeña una labor que va mucho más allá.

Quienes conocen el sector quizás estén pensando en la importancia de estos especialistas como garantes de la coherencia de una obra, de su exactitud, de su calidad…  No nos referimos a esas cualidades, que también, sino a otras muchas que trascienden de lo meramente ortotipográfico y estilístico de un manuscrito.

Tampoco nos referimos a la ayuda que brinda un corrector de textos personales a quien busca empleo cuando pone a punto su currículum vitae, ni siquiera a la que presta un corrector de textos académicos a todos esos investigadores o estudiantes cuando deben presentar un trabajo doctoral o una tesis perfecta, ni al colectivo de correctores de textos para empresas que velan día a día por su reputación.

Pensemos, por un momento, en un corrector de libros o corrector de novelas como alguien capaz de encumbrar una obra literaria hasta lo más alto del panorama cultural, de hacerla tan visible, tras un informe de lectura, que incluso el mundo del cine se fije en ella y decida llevarla a la gran pantalla. Capaz incluso de adaptarla al séptimo arte, si se diera la ocasión y el profesional contase con los conocimientos necesarios y los medios para hacerlo.

Un corrector es esa persona que, también, se fija en la trama, en el ritmo de la obra, en su estructura, en el desarrollo de los personajes a lo largo del manuscrito, y que puede valorarla y llevarla hasta donde su autor esté dispuesto a llegar, incluso a una futura adaptación al cine.

Y es que, como suele decirse, la labor de un corrector de textos es tan indispensable como invisible a ojos del lector; de hecho, ¿existirían grandes adaptaciones cinematográficas si no existiesen grandes novelas que lo son, precisamente, por estar perfectamente corregidas además de perfectamente ideadas y escritas? Seguramente, no tantas.

Cuando el cine acerca al gran público a la literatura (y viceversa)

Cine y literatura han mantenido, a lo largo de la historia más reciente, un idilio de amor que, esperemos, siga perdurando en el tiempo y de la que somos muy conscientes quienes nos dedicamos a la corrección profesional de libros.

Y es que, la estrecha relación que ambas disciplinas artísticas guardan ha conseguido acercar a los amantes de las letras a la gran pantalla y a los ávidos adictos del séptimo arte a la literatura; doble recompensa, ¿verdad?

Solo hay que echar un vistazo a algunas de las películas más premiadas para percibir la importancia de la literatura y su influencia en el cine: Ben Hur, Lo que el viento se llevó, West Side Story, El paciente inglés, El último emperador… Efectivamente, todas deben su existencia a una novela previamente escrita por un amante de la literatura.

Cine y literatura, adaptaciones que no siempre salen bien, y otras que sí

A lo largo de la historia, excelentes libros han sido adaptados al cine para convertirlos en grandes películas avaladas tanto por la crítica como por los telespectadores.

Entre los muchos ejemplos que encontramos, podemos citar largometrajes inolvidables como Hamlet, de Lawrence Olivier, basada en la obra de William Shakespeare; Ana Karenina, de Clarence Brown, inspirada en la novela de Leon Tolstói; Un tranvía llamado deseo, de Elia Kazan, la película, y Tennessee Williams, el libro; Lolita, de Kubrick, basada en la obra de Vladimir Nabokov, o la épica trilogía de El señor de los anillos, de Peter Jackson, inspirada en la novela de Tolkien, por citar solo unos cuantos ejemplos.

Sin embargo, muchas otras adaptaciones cinematográficas han hecho un flaco favor a las estupendas novelas que las inspiraron. El amor en los tiempos del cólera, obra de Gabriel García Márquez que dirigió en el cine Mike Newell, o El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald, y cuya versión cinematográfica dirigió Baz Luhrmann son algunas de las más recordadas por la crítica. Una lástima, pues el poder de influencia del cine es tal que una mala adaptación puede provocar el desencanto de miles de telespectadores que, seguramente, ya no tendrán ganas de acercarse a la obra literaria, por muy brillante que esta sea.

Programas de fiestas que necesitan una corrección de textos profesional

¿Por qué eludir un paso previo a la publicación, imprescindible, si de ello depende la reputación de toda una corporación municipal? Habría que preguntárselo a sus responsables.

Quizás algunos o algunas de ustedes ya conozcan la noticia: el Ayuntamiento de Palma ha cometido tantas faltas de ortografía en su programa de fiestas que, al final, ha tenido que retirarlo ante la presión de la crítica. Si en el consistorio mallorquín hubieran confiado sus contenidos a un servicio de corrección de textos profesional, se habrían ahorrado la polémica y el mal trago de rectificar.

La noticia, de la que se han hecho eco varios medios nacionales como eldiario.es o elmundo.es, no deja de resultar sorprendente.

La versión en castellano del programa de Sant Sebastià, la fiesta mayor de Palma, concretamente la carta firmada por el alcalde Toni Noguera, contenía no solo faltas de ortografía y errores gramaticales del tipo «en el programa también hai espacio», sino que deja al descubierto una pésima traducción del mallorquín que, dudamos, haya realizado un profesional, y es que, un experto traductor, al igual que un experto corrector, jamás hubiera dejado que el alcalde se despidiese como un «Muchos de años!», expresión seguramente (mal) traducida de «Molts d’anys!». ¿Es que nadie revisó ese texto antes de maquetarlo sobre el programa? Claramente, no.

La concejala de Participación Ciudadana y Coordinación Territorial, Eva Frade, tampoco sale bien parada con su carta.

Cierto es que los responsables del ayuntamiento han pedido disculpas, han señalado que las prisas han sido el problema y han retirado el programa de la web municipal; sin embargo, no hemos sido capaces de encontrar el programa en castellano, esta vez bien escrito.

Esperamos que tanto este como muchos otros consistorios hayan aprendido la lección: por mucha inteligencia artificial que Google incorpore a su motor de búsqueda y aplicaciones para corregir las faltas de ortografía, automatizar el proceso de corrección o para traducir, las nuevas tecnologías nunca llegarán a ser tan efectivos como una persona dedicada a las correcciones profesionales de textos.

Así que si está usted preparando el programa de fiestas de su barrio, pueblo o ciudad, no lo olvide: corrija antes de publicar. Y si no cuenta con expertos en el ayuntamiento, delegue en profesionales que sí sepan hacerlo: lo agradecerá.

Corrección de textos académicos: tu TFG, listo para la entrega

La corrección de textos académicos es un recurso imprescindible para aquellos estudiantes que desean concluir su periodo formativo con un trabajo a la altura del esfuerzo realizado. De hecho, la corrección del Trabajo de Fin de Grado es uno de los servicios de corrección de textos académicos mejor valorados por estudiantes y profesorado, ya que aporta un gran valor añadido al texto redactado.

Y es que, en un país en el que las faltas de ortografía se disparan en las aulas universitarias y en los exámenes de los opositores a causa del uso de las redes sociales y la falta de lectura y escritura, los servicios de corrección profesional de textos académicos son más necesarios que nunca en momentos decisivos como la presentación del Trabajo de Fin de Grado.

Correcciones Trabajo Fin de Grado, ¿por qué son tan importantes?

El Trabajo de Fin de Grado, más conocido por sus siglas TFG, es «la culminación académica del proceso de aprendizaje de cuatro años del estudiante del grado», definición que proporciona la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla y que nos parece muy acertada.

El TFG consiste en la realización de un trabajo (proyecto, memoria o estudio) autónomo y original sobre un tema escogido por parte del estudiante y su tutor, y en el que el primero debe aplicar los conocimientos y competencias adquiridos a lo largo de los últimos cuatro años.

Llegar a la recta final después de tantos meses de estudio y dedicación no es fácil, menos aún abordar el paso final, el famoso TFG; por eso, antes de entregar el trabajo, es imprescindible que una persona ajena pueda revisarlo y corregir los posibles errores; entonces, como estudiante, sí podrás dar por concluido tu trabajo y presentarlo con todas las garantías.

Corrección de textos para estudiantes, ¿en qué consisten?

Se trate de una tesis doctoral, de un Trabajo Fin de Máster o del Trabajo Fin de Grado, en Corrector Oportet ponemos a tu alcance un servicio de corrección ortotipográfica y corrección de estilo acorde con el tipo de trabajo desarrollado y con lo que la comunidad académica espera de él.

En este sentido, cuidaremos el lenguaje formal y técnico del documento para que cumpla los requisitos académicos exigidos, eliminaremos errores gramaticales y faltas de ortografía, evitaremos incoherencias, revisaremos toda la puntuación, las palabras compuestas y los tiempos verbales, cuidaremos el vocabulario y procuraremos la variedad léxica, enumeraremos correctamente las reseñas bibliográficas y las citas, y nos aseguraremos de que el índice no presenta ningún error y de que el trabajo, de forma íntegra, se ajusta al formato estándar exigido por la facultad en cuestión.

Corregir una novela después de ser traducida

El escritor colombiano Gabriel García Márquez es, con diferencia, el autor en español más traducido de la historia. En segunda posición, pero a gran distancia, se encuentra Isabel Allende, y en tercera, Mario Vargas Llosa. Miguel de Cervantes y Jorge Luis Borges cierran esta lista.

Dicho esto, ¿imagina que las traducciones de sus insignes novelas hubieran contenido erratas o faltas de ortografía? Quizás no estaríamos hablando de ninguno de ellos. Porque corregir una novela después de haber sido traducida al español no solo es importante, es decisivo para la buena acogida de la obra por parte del lector.

Los que un corrector para su novela puede hacer por usted

Una traducción ayuda a todo escritor o escritora a publicar más allá de sus fronteras, a llegar a otros mercados, a muchos más lectores y, obviamente, a conseguir un mayor número de ventas, sobre todo si la obra no es fácil de digerir o de interpretar por lo complicado de su trama o del lenguaje empleado. Por eso, cualquier editor le animará a traducir su obra si es que escribe usted en otro idioma que no sea el español, pero también le instará a corregirla una vez sea traducida. Le explicamos por qué.

Un corrector para su novela le ayudará a pulir la traducción, garantizando así su calidad y excelencia. Al fin y al cabo, una traducción es una labor ardua y meticulosa, por lo que dejar que salga al mercado con errores gramaticales no sería plato de buen gusto para ningún escritor o escritora que se precie.

El profesional encargado de corregir una novela traducida eliminará erratas, la repetición de frases, expresiones o palabras, el uso excesivo de frases hechas o muletillas, fallos en los nombres de los personajes, incongruencias temporales o de lugar, dudas en la documentación de fechas, lugares, incoherencias e incluso sustituirá verbos y sustantivos por su uso inexacto o reescribirá frases para garantizar su legibilidad. Es decir, el corrector para su novela llegará allá donde no ha podido hacerlo usted, como escritor, ni el traductor.

Cuánto cuesta corregir una novela

Al igual que la traducción, la corrección de novelas es un trabajo concienzudo que requiere de tiempo, mucha concentración y varias lecturas sobre el manuscrito de su obra; eso no quiere decir que su coste sea prohibitivo, todo lo contrario, pero tampoco debe dejarse llevar por los chollos ni las ofertas exprés, no sería el primero al que le toca pagar dos veces para evitar que su novela traducida salga al mercado repleta de errores. Confíe en un servicio de corrección de calidad que le garantice experiencia y eficacia.

Si desea saber realmente cuánto cuesta corregir una novela, envíenos una pequeña muestra de su trabajo y el número total de palabras que lo componen, le haremos llegar un presupuesto a la medida de su obra, detallado y totalmente transparente, para que sepa en todo momento qué tipo de trabajo está pagando y por qué.

¿Desea publicar sus memorias? Contacte con un corrector de biografías

Si ha llegado hasta aquí, probablemente se deba a que quiere publicar sus memorias o su biografía y no sabe cómo hacerlo. Quizás, la idea de contar con un corrector de biografías le ha parecido un buen punto de partida por pura intuición o aconsejado por alguna persona cercana.

Lo más seguro es que, además, lleve varios meses, o años, diciéndose a sí mismo o a sí misma que ha llegado la hora de plasmar sobre el papel toda una vida de experiencias vitales, de contradicciones, de sentimientos o de placer. Quiere dejar, para la posteridad, una parte de usted por escrito o, simplemente, compartir con el mundo un momento de su vida de especial trascendencia. ¿Por qué debería retrasarlo más? No lo haga. Efectivamente, un corrector de biografías es la solución a su problema, le ayudará a conseguir su propósito.

Oportet: cuando un corrector de biografías es mucho más que eso

En Corrector Oportet, sabemos que es tan importante la propia historia o experiencia que se va a contar como la forma de hacerlo. Abordar un relato personal en el que se mezcla la objetividad de una realidad cercana y la subjetividad de quien la ha vivido en primera persona y la narra no es fácil. El manuscrito ha de ser fiel a una y a otra, además de atractivo y perfectamente legible.

En este sentido, el corrector se convierte en parte del proceso de creación de la biografía, no solo porque velamos por su rigor (fechas, contexto, etc.), porque eliminamos cualquier tipo de errata o error ortotipográfico o porque garantizamos la coherencia de la obra, sino porque podemos ayudarle a plasmar sobre una hoja en blanco todos sus pensamientos de forma ordenada y sencilla.

Gestión integral del proceso para quienes no saben por dónde empezar

Nuestra experiencia nos ha enseñado que un trato cercano y muy personal ayuda enormemente a quien desea publicar sus memorias o biografía de forma satisfactoria, sobre todo si esa persona se ve incapaz de transformar en palabras un torrente de sentimientos.

Esa es precisamente la razón por la que uno de nuestros redactores y correctores se desplazará hasta su domicilio con el fin de escuchar su relato al completo. Le ayudaremos a dar forma a su biografía o memorias desde el principio.

En esa cita o citas consecutivas, el profesional tomará notas, realizará las preguntas oportunas y grabará todo lo que usted tenga que contar. Y a partir de toda esta documentación, elaborará el relato con fidelidad, preservando el enfoque elegido por el protagonista, el tono, el estilo y el efecto deseado.

¿No tiene tiempo para organizar una o varias entrevistas con nuestro corrector para su biografía? No se preocupe, puede enviarnos los audios que crea convenientes, nosotros nos encargaremos del resto. Ya lo sabe: si desea publicar sus memorias y desconoce cómo hacerlo, cuente con Corrector Oportet, seremos mucho más que un corrector de confianza para su biografía.

Si ha terminado su tesis doctoral, llámenos

La redacción de una tesis doctoral es una ardua tarea que requiere de muchas horas de concentración y elevadas dosis de disciplina. De hecho, quienes consiguen llegar a esta fase y superarla con éxito suelen hacerlo al límite de sus fuerzas y capacidades.

No es de extrañar. ¿Cuántas páginas forman parte de una tesis doctoral? Más de 500. ¿Imagina escribir esa ingente cantidad de texto? Seguramente, por el camino, el autor de la tesis habrá dejado errores sintácticos, alguna que otra falta de ortografía e incluso frases incompletas. Ya sabe lo que dicen: no hay peor corrector que el propio autor de una obra, sobre todo cuando el tiempo apremia.

Por eso, si se encuentra usted a punto de finalizar la redacción de su tesis doctoral o acaba de hacerlo, debería contar con el apoyo de un profesional en redacción y corrección de textos académicos que pueda detectar todos esos errores y eliminarlos. De esta forma, podrá presentar un trabajo impecable y a la altura del esfuerzo invertido en todas y cada una de las fases de elaboración de su proyecto de investigación.

No deje que un puñado de erratas e incongruencias lastren la nota final de su trabajo.

Corrección del texto académico, tan importante como todo lo demás

Antes de ponerse a redactar cientos de páginas, los futuros doctores y doctoras habrán tenido que enfrentarse a todo un proceso de concepción, diseño y ejecución de su proyecto de investigación que, presumiblemente, les habrá llevado varios años.

Este proceso consta de varias fases que podemos consultar en cualquier manual acerca de cómo hacer una tesis doctoral; sin embargo, en muchos de ellos se pasa por alto la fase de corrección y la de acomodación del texto a la estructura y formato exigidos por la institución académica que avalará la tesis en cuestión. Ambas, tanto la corrección como la adecuación de la estructura y el formato son tan importantes como la propia redacción, ya que un error de coherencia o cualquier tipo de falta de ortografía podrían dar al traste con varios años de esfuerzo y trabajo consumado.

Así, una correcta enumeración de todas y cada una de las fases importantes en la elaboración de una tesis doctoral debería quedar así:

– Elección del tema.
– Elección del tutor o tutores y del director o directores.
– Establecimiento de un plan de trabajo.
– Proceso de documentación exhaustiva (recopilación de datos, búsqueda de fuentes, etc.).
– Parte experimental.
– Análisis de datos.
– Organización de resultados y de toda la documentación adquirida y generada.
– Diseño de la estructura de la tesis.
– Redacción.
­– Traducción (en el caso de tesis doctorales bajo la fórmula «mención internacional en el título de doctor» o «tesis en régimen de cotutela internacional», en las cuales se debe presentar, al menos, el resumen y las conclusiones en ese idioma).
– Maquetación en función del formato exigido (márgenes, encabezados, tipo de letra, pie de página, sistema de referencias, bibliografía, citas de apoyo, etc.).
– Encuadernación.
– Defensa pública.
– Publicación.

En Corrector Oportet podremos ayudarle en la adecuación de la estructura, redacción, maquetación, encuadernación y publicación de su tesis doctoral. Le brindaremos toda nuestra ayuda en la recta final de su largo periplo.

Erratas en los subtítulos o cómo empañar una gran película

La corrección de subtítulos para cine o televisión es ahora, más que nunca, un elemento imprescindible para el buen funcionamiento de un proyecto audiovisual.

La cantidad de producciones que se llevan a cabo para su visualización en cine y, sobre todo, en la pequeña pantalla pone de manifiesto el tirón de un sector que necesita revisar algunas prácticas tan obvias, pero decisivas, como la redacción de los subtítulos.

El estreno de la última película de Alfonso Cuarón, Roma, nominada a los Óscar con diez estatuillas, entre ellas la de mejor largometraje, no ha estado exento de polémica, y todo por unos subtítulos que han servido de discusión lingüística tras poner los pelos de punta a numerosos telespectadores. Subtítulos que, por cierto, han sido retirados.

Episodios como este ejemplifican a la perfección la importancia de los subtítulos y doblajes en el mundo del cine y la televisión, un campo en el que se han cometido terribles errores, fruto de las prisas o de la falta de atención, que han llegado incluso a empañar el resultado final de magníficos trabajos.

Sin embargo, lejos de atisbar el fin de este tipo de errores, las erratas en los subtítulos de películas y series de televisión parece un mal cada vez más recurrente, al menos esa es la sensación que tenemos quienes nos dedicamos a esto de la corrección de textos profesional y, además, nos declaramos abiertamente cinéfilos o «serieadictos».

¿No nos digan ustedes que no han experimentado esa terrible sensación? Nos referimos a aquella que nos invade cuando intentamos ver un capítulo de nuestra serie favorita en versión original acompañada de subtítulos y comprobamos que, lamentablemente, las erratas copan la parte inferior pantalla. A veces entran ganas de apagar la televisión o cerrar el ordenador. Y no importa si se trata de la televisión pública, de una cadena privada, de Netflix o de ese largo etcétera que se abre ante nuestros ojos con miles de propuestas: las erratas en los subtítulos son un común denominador en todas ellas.

Faltas de ortografía graves, más frecuentes de lo que parece

No solo la incoherencia, el descuido, las frases incompletas o las erratas son comunes en los subtítulos de largometrajes, documentales, cortos o series, también lo son las faltas de ortografía graves. Y créannos, a nadie le gusta toparse con una o varias de ellas cuando ha pagado por el visionado de ese trabajo, independientemente de si se trata de una suma concreta o de la consabida tarifa mensual del canal de pago online de turno.

Realmente, es una lástima que varios años de duro trabajo para sacar adelante un proyecto en el mundo del cine (ardua tarea, como todos ustedes sabrán) se vayan al traste por culpa de las faltas de ortografía, pues no solo denota descuido, sino que despista a un consumidor que ya empieza a ponerse nervioso con el primero de los errores gramaticales a pocos minutos del inicio del vídeo. Sin mencionar el descrédito que generan y el impacto negativo en la experiencia como usuario de ese servicio o canal. Por eso, desde Corrector Oportet queremos lanzar un mensaje a favor de la calidad en los subtítulos y doblajes de películas y series de televisión. No se trata de reinventar el servicio, tan solo de prestar un poco de atención y velar por su calidad. Para ello, nada mejor que contratar la corrección de subtítulos para cine y televisión profesional. Si no sabe dónde hacerlo, está de enhorabuena: en Corrector Oportet podemos ayudarle.

Faltas de ortografía: entre los principales motivos para rechazar un CV

La competitividad en un mundo laboral cada vez más global y exigente demanda, a quienes buscan empleo, altas dosis de prudencia a la hora de redactar el curriculum vitae. Al fin y al cabo, se trata de su carta de presentación y, probablemente, de la única herramienta a su alcance para lograr una primera entrevista personal.

El CV constituye la llave de acceso a ese puesto de trabajo que ansía y cuya consecución se torna, hoy en día, harto complicada. ¿No debería, por tanto, evitar cualquier error que pueda empañarlo?

Cuando la corrección de textos para currículums le ayuda a encontrar un trabajo

Existen cuatro motivos por los que un currículum puede ser rechazado tras una primera y rápida lectura sin atender, tan siquiera, al perfil profesional de su autor: un CV demasiado detallado o extenso, plagado de datos e informaciones irrelevantes, con una foto inadecuada o que incluya faltas de ortografía.

Los errores ortográficos y de estilo, una mala redacción o la falta de coherencia en un currículum son muy comunes y es algo, a menudo, infravalorado por los demandantes de empleo; sin embargo, pueden echar por tierra cualquier candidatura por muy brillante que sea el perfil del solicitante.

Si está buscando un puesto de trabajo a su medida y no es un usted un experto en redacción y corrección de textos, acuda en busca de apoyo, un servicio de corrección de textos para currículums profesional le ayudará a conseguir el CV perfecto a nivel ortotipográfico. Pero no solo eso, también le asesorará para presentar su candidatura de forma atractiva, concisa, clara, perfectamente estructurada y a la altura del nivel de exigencia que establece el sector al que se dirige en cuestión de creatividad, formalidad, tecnicismo, etc.

No se permita el lujo de perder la oportunidad laboral de su vida por un texto mal escrito: los servicios de corrección de textos para currículums resultan muy económicos y fundamentales en su búsqueda de empleo. Recuerde que su CV será examinado con lupa por el departamento de recursos humanos de toda empresa, organismo o administración a la que se dirija.

Errores hasta en el encabezado

Puede que usted esté leyendo estas líneas y piense que la cosa no es para tanto; sin embargo, se asombraría de la cantidad de faltas de ortografía y errores que encontramos en los CV que recibimos cada día.

Por ejemplo, ¿sabía usted que currículo y currículum se escriben con tilde y en redonda, mientras que la locución curriculum vitae va en cursiva y no se acentúa gráficamente? La Fundéu explicaba perfectamente las diferencias entre currículo, currículum y curriculum vitae en un texto publicado el pasado año en su sección de recomendaciones. Como ve, existen matices que, a veces, se escapan al conocimiento de quienes no se pasan el día redactando y corrigiendo textos; lo que ocurre es que esos matices se pueden convertir en faltas graves que reflejen desinterés, de ahí que sea recomendable emplear todo recurso que esté a su alcance para enviar el mejor curriculum vitae posible.

Corrección de textos profesional: el primer paso para ganar un concurso literario

¿Cómo ganar un concurso literario? Ojalá tuviésemos todas las respuestas para garantizarle así el camino hacia el éxito.

Son muchísimos los escritores y escritoras noveles que prueban suerte en esta modalidad. Todos ellos se presentan a las decenas de concursos y certámenes literarios que encontramos hoy en día en España y Latinoamérica con el fin de darse a conocer, hacer currículum literario, medir el impacto de su obra y, de paso, conseguir una dotación económica extra, que tampoco viene mal.

Sin embargo, la mayoría no obtienen los resultados esperados y de ahí surgen una gran frustración y decepción.

Como hemos señalado, quizás no podamos darle la fórmula mágica que asegure su triunfo, pero lo que sí podemos hacer es ofrecerle algunos consejos gracias a los cuales podrá situarse en el camino correcto hacia el éxito.

Corrija su libro antes de presentarse a un premio literario

El primero de nuestros consejos es, sin duda, el más valioso: para tener alguna probabilidad de ganar un premio o certamen literario debe acudir a un servicio de corrección de textos profesional.

Este punto es importantísimo. Corregir bien un manuscrito antes de enviarlo será determinante a la hora de conseguir su ansiado objetivo.

Todos los escritores y escritoras cometen errores: faltas de ortografía, incoherencias, redundancias…, y estos son inaceptables para cualquier jurado que se precie, así que, si desea tener alguna probabilidad, ha de presentar un texto impecable a nivel ortotipográfico y de estilo. Un manuscrito con faltas de ortografía no tendrá ninguna oportunidad, pues inspirará en el lector que ejerza como miembro del tribunal la sensación de cierta dejadez por parte del autor.

¿Y quién mejor para revisar su obra que un equipo de profesionales expertos en la corrección de libros? Ellos llegarán donde usted no puede, realizando los cambios oportunos y asesorándole sobre ciertas modificaciones que garanticen la excelencia de su obra.

Más consejos para participar con probabilidad de ganar

Ahora que ya conoce el requisito indispensable que no debe obviar antes de presentarse a un concurso literario, le damos otros consejos que junto a la corrección profesional de su obra, es decir, un estilo depurado, impecable ortografía, etc., le ayudarán a conseguir sus objetivos:

Cumpla escrupulosamente con todos y cada uno de los requisitos plasmados en las bases del concurso o certamen literario. Para ello, será imprescindible una lectura pausada y la posibilidad de contactar con la entidad organizadora ante cualquier tipo de duda.

Presente una obra que se ajuste en el formato y en la temática solicitada; de lo contrario, será descartada desde el principio.

Un buen título y un buen comienzo. Los primeros párrafos de una obra condicionarán la lectura. Si son impactantes y están bien escritos, se habrá ganado, a priori, el favor del jurado.

Y recuerde: no envíe a concurso ninguna obra que no haya sido revisada por correctores de texto profesionales, no le supondrá un gran desembolso económico y, sin embargo, garantizará, como poco, la toma en consideración de su obra. Antes de acabar, le queremos desear buena suerte y darle un último consejo: si no gana la primera vez, no desespere, inténtelo de nuevo, depure su obra y déjese aconsejar por expertos en corrección de texto, edición y publicación de libros, ellos le ayudarán a llegar a su meta.

Si pide ayuda a un corrector, que sea a uno profesional

El intrusismo está a la orden del día. El intrusismo y una tendencia, que llegó a su momento álgido con la crisis y el apogeo del marketing online, a rebajar las exigencias económicas y de calidad de cualquier trabajo que tuviera que ver con la redacción y corrección de textos bajo la máxima: «Lo importante es trabajar, aunque sea mal».

«Mal» porque es imposible ofrecer un buen servicio, al menos en la corrección de textos, cuando no se disponen de las herramientas ni los conocimientos precisos; peor todavía si, además, el «profesional» de turno necesita quitarse ese trabajo de encima cuanto antes porque lo suyo es corregir textos «como churros» para llegar a fin de mes.

Nuestro sector ha sido castigado, como muchos otros, claro está, por una ola de competencia desleal y mediocridad que afecta, por desgracia y sin remedio, a aquellos escritores —algo incautos— que deciden confiar en los servicios de alguien que promete un trabajo impecable en pocas horas a cambio de unas tarifas irrisorias.

Créanos: el dicho «Lo barato sale caro» toma especial relevancia en un sector, como es el de la corrección de textos profesional, en el que la calidad lo es todo.

Sin duda, la guerra de precios en un mercado cada vez más competitivo está servida, y es difícil, como consumidor del servicio, saber a qué atenerse: ¿en quién puedo confiar? ¿Estaré pagando de menos o de más? Como suele decirse, compare y acuda a un servicio de corrección profesional de textos donde las tarifas se muevan en una horquilla media y su personal le inspire transparencia, cercanía, experiencia y seriedad.

Porque de la mano de estos expertos dependerá el éxito de su novela, tesis, ensayo o poemario, no lo olvide nunca. ¿Acaso querría ver su libro publicado con faltas de ortografía, erratas variopintas o incongruencias gramaticales?

Huya de la opacidad y de quien no pueda demostrar experiencia previa.

La competencia desleal ha existido y siempre existirá; por eso, confié solamente en profesionales capacitados dispuestos a ofrecerle un servicio de calidad:

  • Un servicio transparente: porque, obviamente, no es lo mismo llevar a cabo una corrección estrictamente ortográfica de un texto que aquella que exige una revisión del estilo. Que no le vendan gato por liebre, exija la descripción de todas y cada uno de las formas de corrección que incluya el servicio contratado.
  • Experiencia demostrable: pida referencias, trabajos realizados hasta la fecha…, cualquier información que le ayude a descartar a intrusos o impostores. Si lo necesita, utilice esta baza para tomar la decisión idónea en cuanto al corrector profesional que debe usted elegir.

Y por supuesto, un servicio que le tienda la mano de un profesional siempre que lo necesite, que le guíe y le asesore, que comparta su objetivo: hacer de su libro una obra digna de publicar. Recuerde: si tiene un sueño, no lo deje en manos de cualquiera.

Si 2019 va a ser su año como escritor, cuente con la ayuda de un corrector profesional

¿Ha dejado atrás sus miedos y por fin va a desempolvar ese manuscrito que escribió hace tiempo? Si su respuesta es afirmativa, desde Corrector Oportet le damos nuestra más sincera enhorabuena, pues no es fácil desprenderse del sentimiento de fracaso, aunque este sea totalmente infundado, ni de todas esas dudas y temores que le llevan a uno a pensar que su obra no merece la pena… Usted inténtelo y deje las críticas a su público, porque no hay nada más triste que soñar con aquel proyecto que podría haber culminado.

Antes de publicar su obra, tome de nuevo el manuscrito y léalo con calma; a veces, desde la distancia, se ven las cosas de otra manera, más nítidas. Realice las modificaciones oportunas, sin pasarse, no se trata de reescribir su novela, ensayo o libro de poesía, sino de atar esos cabos sueltos que no acabaron de convencerle la última vez, y confíe el manuscrito a un corrector profesional.

Contar con la ayuda y apoyo de un corrector profesional le permitirá llegar al nivel de calidad que se había propuesto cuando ideó su obra, tanto en la forma como en el fondo. Porque, al fin y al cabo, un escritor no tiene por qué conocer los entresijos de la adecuación tipográfica ni todas y cada una de las nuevas reglas ortográficas lanzadas por la Real Academia Española. Un corrector de libros se encargará de todo eso y más:

– Como corrector ortotipográfico, revisará la ortografía y ajustará la tipografía de su obra para evitar erratas, eliminar incoherencias y mantener la uniformidad del texto.

– Si además contrata los servicios de un corrector profesional experimentado, este realizará un informe de lectura de su manuscrito, es decir, leerá su obra para darle una opinión al respecto e informarle sobre qué puntos podría retocar para mejorarla.

– Y como el mundo editorial puede resultar una realidad muy ajena a un escritor novel, podrá brindarle asesoramiento editorial: cómo publicar, dónde hacerlo, etc.

Ya ve que no se trata solo de corregir su obra, sino de poner a su disposición un servicio de apoyo que abarque desde el proceso creativo hasta la salida a la venta de su nuevo libro, un servicio cercano liderado por correctores profesionales con demostrada experiencia a los que pueda confiar cualquier duda o inquietud. Créanos, en Corrector Oportet sabemos de lo que hablamos porque llevamos varias décadas ayudando a jóvenes y consagrados escritores y escritoras a encontrar su camino hacia el éxito.

Señalaba la afamada escritora J. K. Rowling en su blog hace escasos días que llegó al éxito desoyendo las voces que le decían lo que debía ser un libro infantil en los 90 y que el crítico más duro está a menudo dentro de nuestra cabeza: «Una de las razones por la que transcurrieron siete años entre la idea de Harry Potter y la piedra filosofal y su publicación fue que seguí guardando el manuscrito durante meses, convencida de que era una basura». ¿Imagina que el miedo al fracaso le hubiera impedido a Rowling enviar su libro a una editorial? Si ya ha encontrado el valor para publicar su obra, cuente ahora con el apoyo de un equipo experto que pueda ayudarle a finalizar esta aventura de forma satisfactoria.

Correctores de estilo, una lucha constante contra las redacciones incoherentes

Coherencia argumental, expresividad, léxico, sintaxis… La corrección de estilo presta atención a ciertos aspectos que pueden condicionar un texto enormemente, incluso desacreditarlo con la misma fuerza con que lo haría un desafortunado cúmulo de faltas de ortografía.

Desde que la palabra escrita viviera una segunda revolución en el escenario digital, son muchos los ejemplos que encontramos de textos online redactados de forma errónea, textos que piden a gritos un corrector de estilo profesional y que, de no prestarse a tal ayuda, podrían incurrir en el grave error de conseguir no solo malograr la imagen de marca de sus responsables, sino de expulsar al usuario que ha aterrizado en la página web de referencia, lo que conlleva desastrosos resultados en el posicionamiento digital del site y, como consecuencia, del profesional o empresa a los que representa.

Por lo tanto, cuando acudimos a un corrector de estilo, no solo estamos buscando el apoyo y asesoramiento de un profesional capaz de acabar con redundancias o repeticiones innecesarias y molestas en nuestros textos (se trate de una novela o de la pestaña Conócenos de un gran grupo dedicado a la distribución de productos alimenticios), sino que estamos acabando con la posibilidad de sucumbir al descrédito por parte del lector o usuario, sobre todo de aquel que busca cierta altura en la redacción de textos.

Y es que los textos son tan importantes como la funcionalidad o el diseño de una página web, y como el excelente servicio que aseguran brindar sus responsables.

Quienes están hartos de la vulgaridad o la inexactitud piden a gritos textos más profesionales en páginas web que, a menudo, se vanaglorian de representar proyectos empresariales de gran éxito, innovadores y de calidad. ¿Cómo podemos toparnos con textos mal escritos en páginas web de servicios de referencia o que dicen estar a la vanguardia en diseño y funcionalidad? Al fin y al cabo, sus contenidos son los encargados de presentar y representar los servicios y buen hacer del equipo humano que hay detrás. Entendemos que las prisas pueden jugar malas pasadas, y que no todo escritor o creativo o responsable de redacción de contenidos digitales tiene por qué conocer con exactitud aquellas normas que condicionan nuestra palabra escrita; sin embargo, siempre podrán contar con la ayuda de un corrector de estilo que deje en buen lugar el mensaje que desean transmitir.

Redactar de forma correcta felicitaciones navideñas sin ser corrector

«Que pases una Feliz Navidad». ¿Estará así bien escrito? Las dudas nos asaltan cuando redactamos textos a través de nuestros canales habituales de comunicación: mensajería instantánea, redes sociales, correo electrónico… Sobre todo si se trata de un mensaje que deseamos enviar a numerosas personas. No es de extrañar: la corrección ortotipográfica no tiene por qué ser nuestro fuerte y, en los tiempos que corren, una errata podría acabar con nuestra reputación, al menos la digital.

Piensen en esos devotos padres que preparan con esmero a sus retoños frente al móvil ataviados con gorros de Papá Noel; ¿en qué lugar quedarían si no saben cómo escribir bien el texto de su felicitación de Navidad? Por cierto, se escribe: «Que pases una feliz Navidad», feliz en minúscula.

 

 

Algunas claves para una buena redacción en Navidad


Como expertos en corrección ortotipográfica, estamos muy acostumbrados a resolver dudas recurrentes sobre la redacción de mensajes navideños.

#RAEconsultas suele ser un buen recurso en esta época del año. A través de esa etiqueta, son numerosos los usuarios de Twitter que preguntan a la Real Academia Española por cuestiones como esta: «¿El sustantivo Navidad se escribe con mayúscula?».

Y es que, quien más y quien menos alberga dudas acerca de cómo escribir su felicitación navideña. A continuación, aclaramos las más frecuentes:

  1. Navidad, como Navidades, siempre con mayúscula inicial, al tratarse de una festividad, al igual que Reyes, Año Nuevo, Nochebuena y Nochevieja. Estas dos últimas, por cierto, mejor unidas. Eso sí, si escribimos «próspero año nuevo», año nuevo debe ir en minúscula, pues nos referimos a todo el año, no a la festividad concreta. En «día de Reyes» o «día de Navidad», día, en minúscula.
  1. Los adjetivos o nombres comunes como feliz, amor o paz se escriben con minúscula inicial, así que nada de «Les deseo una Feliz Navidad»; feliz, con minúscula.
  1. Del mismo modo, belén, pesebre y nacimiento se escriben con minúscula, mientras que Papá Noel y Niño Jesús van con mayúscula, al tratarse de nombres propios.
  1. Para los que desean mandar la carta a los Reyes Magos, lo correcto es encabezar el texto con un «sus majestades los Reyes Magos de Oriente» o «SS. MM. los Reyes Magos de Oriente».

El asunto, como ven, no entraña complejidad; sin embargo, año tras año, las dudas vuelven, como el turrón.

 

Cómo escribir bien su tarjeta de Navidad corporativa


Con los supermercados repletos ya de polvorones, las administraciones de lotería repartiendo décimos sin cesar y los anuncios de perfumes y colonias tomando los espacios publicitarios, podemos decir que, efectivamente, ya es Navidad. Y eso nos recuerda que tenemos varios asuntos pendientes sobre la mesa, entre ellos diseñar, redactar y enviar la tradicional tarjeta navideña.

Quizás algunos de ustedes crean que esta práctica está pasada de moda. Nada más lejos de la realidad. Piensen en quienes, desde el departamento de Recursos Humanos, han de felicitar, por estas fechas, a cientos de usuarios, clientes, proveedores, accionistas, administraciones y un largo etcétera en nombre de la empresa.

Las felicitaciones de Navidad o christmas corporativos nunca pasan de moda, simplemente cambian de formato, y ahora son digitales y nos llegan vía WhatsApp, redes sociales o correo electrónico. Sin embargo, el mensaje permanece inalterable, y la corrección gramatical, también.

Así que, si cuenta con un servicio de corrección ortotipográfica en su empresa, acuda a él antes de realizar el envío masivo de una felicitación con erratas. Y si no dispone de uno pero lo cree necesario para proteger su imagen de marca, no lo dude: cuente con un equipo corrector profesional de textos a su disposición. Contacte con nosotros, le ayudaremos a evitar errores en la redacción de sus felicitaciones de Navidad corporativas.

La buena ortografía o por qué es tan importante escribir bien en internet

Escribir bien en internet es fundamental, una obligación; si uno no es capaz, al menos debería recurrir a un corrector de textos web, por el bien de su reputación y, si habla en nombre de su empresa, por el bien de la marca que representa.

Aplicaciones de mensajería instantánea, redes sociales, correos electrónicos… Escribir bien es ahora más importante que nunca porque, como habrá oído en más de una ocasión, nos jugamos nuestra imagen en la red.

 

Corrección de textos contra el escarnio público

¿Cuántas personalidades han puesto en entredicho su profesionalidad o han sufrido una burla generalizada debido a una falta de ortografía o incorreción gramatical en un tuit? Sin ir más lejos, la actual ministra de Educación, Isabel Celaá, experimentaba hace unos meses la crítica popular tras publicar en Twitter un mensaje en el que escribía educación y próximos sin tilde… Las respuestas de los usuarios de esta red social no se hicieron esperar, y de la polémica se hicieron eco la mayoría de los medios nacionales de este país. Como puede comprobarse, lo de escribir bien en internet no es asunto baladí.

Nos expresamos en público continuamente y, claro, nos exponemos sin remedio y sin ser conscientes de que podemos poner en jaque nuestra reputación en cuestión de segundos. Que se lo digan a la archiconocida Carmen Lomana, que en 2015 publicaba en su cuenta de Twitter: «Estoy deseando tirarme ya del Elicoptero»… El mensaje corrió como la pólvora con la última palabra subrayada y entre exclamaciones.

Con estos ejemplos y los muchos otros que podríamos citar queda patente la necesidad de escribir bien en internet o, al menos, de contar con el apoyo de un profesional en la corrección de textos.

 

Excelencia en el mensaje y en las maneras

No es de extrañar que ya por el 2012, Fundéu BBVA lanzase una guía sobre cómo escribir en los nuevos medios digitales y las redes sociales, un manual para expertos e iniciados en la materia que cosechó una gran acogida y que mostró la necesidad de escribir correctamente para expresarse con autoridad.

Pero no solo de escribir bien habla el manual, también de educación en la red, pues muestra a sus lectores cómo dirigirse a la audiencia con cortesía… Sin duda, una lección muy valiosa que a la antigua vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, le hubiera salvado de la crítica masiva cuando en 2012 ridiculizó, mediante un tuit, al jugador francés Frank Ribéry durante un partido España-Francia. Al menos, eso sí, inmediatamente después pidió disculpas —incluso escribió un tuit a Ribéry en francés—.

 

Correcciones profesionales de textos, una tabla de salvación

Existen diferentes recursos web ideados para ayudar a escribir bien en internet; sin embargo, somos conscientes de que no siempre se cuenta con el tiempo necesario para emplearlos y mejorar nuestra forma de expresarnos con corrección mediante la palabra escrita.

Si este es su caso, no tiene de qué preocuparse: garantice su reputación y la de su empresa con textos bien escritos en todos los canales digitales que emplea para comunicarse con su audiencia, confíe en un servicio de corrección profesional de textos especializado en contenidos online.

A Google le gusta que escribamos bien, confíe en la corrección de textos

La ortografía sí afecta al posicionamiento, y quien diga lo contrario es que subestima el poder del gigante tecnológico Google para decidir qué contenidos merece la pena destacar y cuáles no. La corrección de textos debería ser inherente a la redacción de los mismos en una web o blog, sobre todo si esta es profesional.


Correctores de textos web
y la polémica en torno a las faltas de ortografía

El principal motor de búsqueda, aquel al que echamos mano en cuanto tenemos la ocasión, define como contenido de calidad aquel que reúne, al menos, las siguientes características en cuanto a fondo y forma:

– Que sea útil y relevante, que genere interés.

– Bien estructurado.

– Que contenga palabras clave y enlaces de calidad.

– Con una extensión adecuada.

– Con imágenes que apoyen al texto.

En un principio, la calidad gramatical no parece influir directamente en el famoso algoritmo que emplea Google para decidir su ranking de páginas web y blogs; sin embargo, no habrá experto en la materia, es decir, en SEO (Search Engine Optimization), que no recomiende la excelencia ortotipográfica y de estilo en los contenidos web para garantizar su éxito (a menudo, previa contratación de un servicio de correcciones profesionales de textos), y eso se debe a que, indirectamente, Google sí presta atención a esta cualidad.

La forma en la que lo hace y, sobre todo, en la que debería hacerlo, es objeto de polémica entre correctores de textos y analistas SEO, pues las teorías planteadas sobre el peso de la gramática en el posicionamiento son varias, y las necesidades de adaptar el algoritmo a una solución definitiva y en la que no quepan dudas, una reivindicación unánime.

Entonces, ¿por qué debe preocuparle la corrección de textos corporativos?

Es cierto que existen varias opiniones respecto a la ortografía y el estilo de los contenidos y su influencia en el ranking de Google; sin embargo, podemos afirmar que existe una relación indirecta, y no por ello equívoca, entre los errores de ortografía y de estilo y la valoración que el buscador concede a una determinada página web. Se lo explicamos brevemente.

Google basa las búsquedas en palabras clave; si la página web de nuestra empresa contiene términos decisivos en el posicionamiento escritos de manera incorrecta, difícilmente entrará en los primeros puestos del ranking, de hecho, Google podría ignorarla por completo, ya que cuando escribimos un término incorrectamente, la aplicación tecnológica, automáticamente, nos devuelve las búsquedas utilizando el término adecuado.

Por otra parte, Google no emplea a un ejército de correctores de textos web para analizar una por una las faltas de ortografía de un contenido como tal, pero los usuarios sí prestan especial atención a este detalle.

A nadie le agrada leer un contenido repleto de errores gramaticales o de complicada lectura, y mucho menos compartirlo en redes sociales. Si esos contenidos están alojados en la web corporativa de una empresa denotarán, además, falta de rigor, de seriedad y poca profesionalidad, creando un rechazo frontal del usuario frente a la marca. Como ve, es para pensárselo dos veces, ¿verdad?

Nuestro consejo es que contrate un servicio de corrección de textos para empresas y garantice así la calidad de su página web o blog corporativo. Piense que, al fin y al cabo, esta es su mejor carta de presentación y un arma infalible para llegar a su público objetivo.

¿Desea contratar un servicio de corrección de textos para páginas web de empresas y no sabe por dónde empezar? Contacte con nosotros, le atenderemos encantados.

El corrector de estilo, esa figura indispensable

Hay una verdad irrefutable que cualquier escritor que se precie de serlo debe entender: no hay peor corrector que el mismo que escribe.

Y es lógico. El autor debe estar pendiente de la trama que cuenta, del devenir de sus personajes, de la verosimilitud de lo narrado, de la correcta estructura argumental (introducción, nudo y desenlace), en definitiva, debe estar pendiente de conformar una historia atractiva y que enganche al lector. Es, por tanto, una tarea ingente.

Es por ello por lo que es difícil que pueda prestar la atención adecuada a pequeños detalles (errores en la puntuación, erratas ortográficas comunes, tipografías incorrectas, etc.) y a otros no tan pequeños (incoherencias argumentales, léxico pobre, anacronismos, solecismos, barbarismos, redundancias, pleonasmos, etc.).

El corrector de estilo es aquel profesional preparado para detectar los desajustes globales de la obra, así como los errores puntuales que pudiera tener una palabra, una frase, un párrafo o un capítulo.

La experiencia que atesoramos después de tantos años leyendo y corrigiendo textos nos demuestra que publicar un escrito sin que, previamente, un experto lo analice es una temeridad que debería evitarse.

En Oportet, hemos revisado cientos de obras —tanto primeras ediciones como clásicos— y siempre hemos encontrado cuestiones que eran mejorables.

No cometa un error de principiante: antes de publicar, contacte con nosotros y asegúrese de presentar una obra libre de errores.

 

Autopublica…, pero corrige antes

Estamos en una época en que la autopublicación está ganando una fuerza desmesurada.

No hace tanto, era impensable plantearse publicar un libro. Las editoriales tradicionales cerraban el paso a la gran parte de los escritores. Pero, igual que con Gutenberg se democratizó el conocimiento gracias a la lectura, con las nuevas posibilidades editoriales se ha democratizado «la escritura» o, al menos, la escritura publicada. Esta apertura de horizontes ha provocado que mucha gente pueda ver realizado su sueño: publicar su obra.

La experiencia en Oportet nos demuestra que muchas de las veces el autor no pretende convertirse en el nuevo Ruiz Zafón, qué va. Simplemente desea cumplir un sueño, reflejar en papel una idea, una historia, una vida…

Desde aquí te invitamos, sin duda alguna, a que te lances a por tu proyecto y cumplas tu sueño, claro que sí, pero también te damos un consejo: cuando termines, llámanos, contrata un servicio de corrección: revisaremos tu libro para que aquello que plasmes refleje tal cual lo que tienes en la cabeza. Sin erratas, sin incoherencias, sin problemas estructurales. Piensa que así los que te lean podrán llegar mejor a tu creación.

Si deseas que tu texto sea digno de ti, después de crearlo, cúrate en salud: llama a Oportet. No lo lamentarás.