Corrección de estilo y ortotipográfica: diferencias entre dos servicios de corrección

A pesar de representar el grueso de los servicios de corrección por ser los más demandados, pocos profesionales saben diferenciarlos.

Escritores, redactores, copys…, la mayoría pregunta por las diferencias que entrañan ambos tipos de corrección antes de contratar nuestros servicios profesionales.

Como bien saben, en Corrector Oportet nos gusta ser transparentes; por eso, vamos a intentar aclarar ciertos conceptos.

Servicios de corrección que garantizan textos legibles y sin errores

Ambos son imprescindibles para cualquier autor que desee publicar un libro con éxito o para toda empresa que busque la calidad a través de sus contenidos. Los servicios de corrección de estilo y corrección ortotipográfica garantizan no solo la publicación de un texto sin errores, perfectamente escrito de acuerdo con la norma, sino su perfecta legibilidad en función del público al que vaya dirigido.

Entre los profesionales, se dice que el primero de ellos, el que tiene que ver con la corrección de estilo, es recomendable, mientras que el segundo, el que corresponde a la corrección ortotipográfica, es vital. En Corrector Oportet creemos que ambos son imprescindibles para garantizar un trabajo de calidad y de acuerdo con las expectativas del cliente.

Pero ¿en qué consiste cada uno de ellos?

La corrección ortotipográfica o cómo eliminar faltas

Simplificando un poco, podríamos decir que el profesional que aborda la corrección ortotipográfica revisa el texto para corregir los errores ortográficos y de puntuación, lo más básico, por así decir.

Y lo hace en virtud de las normas de la Real Academia Española (RAE), frecuentemente actualizadas, sobre todo en los últimos tiempos, por lo que no resulta tarea fácil.

Estamos hablando de la ortografía y de los recursos tipográficos, de tildes, de la correcta escritura de símbolos y cifras, de títulos de obras, de fechas, de numeraciones y de un largo etcétera.

Sin embargo, no es su única labor, también unifica criterios, como por ejemplo el uso de cursivas o comillas a lo largo de toda la obra; revisa la bibliografía y el índice, sin fuera necesario, y se asegura de eliminar huérfanas y viudas.

En el caso de haber contratado una segunda revisión, con el libro ya maquetado o sobre prueba impresa, además de verificar íntegramente las correcciones mencionadas, el profesional procederá a la comprobación de fallos tales como palabras cortadas, distribución de pies de imágenes, etc.

La corrección de estilo: un plus de calidad para sus textos

La corrección de estilo, sin embargo, va más allá.

Lejos de lo que pueda pensar, no se trata de reescribir su obra ni modificar su esencia, ni mucho menos, sino de enriquecer el texto sin eliminar un ápice de su personalidad o estilo.

El trabajo de un profesional de la corrección de estilo se basa en la eliminación de vocabulario inexacto, de redundancias y repeticiones, de falta de concordancia o de muletillas, tratando así de agilizar la lectura y facilitar la comprensión del contenido por parte del lector.

Por otra parte, intentará aumentar el valor añadido del contenido aportando riqueza léxica y recursos sintácticos o fónicos que aumenten la calidad y la musicalidad del contenido.

El corrector de textos podrá abordar una tercera revisión más exhaustiva y metódica si además el autor desea que su texto responda a las directrices de un libro de estilo concreto o que cuide en extremo el lenguaje de género, inclusivo, etc.Ahora que ya sabe distinguir la corrección ortotipográfica de la corrección de estilo, solicite un presupuesto a su medida.

Consejos de un corrector para quienes publican en las redes sociales

Partimos de la base de que todo usuario de internet con presencia en alguna de las redes sociales del momento quiere escribir bien. No hay que ser corrector profesional de textos ni redactor experimentado para albergar ese deseo que, por otra parte, dice mucho de quien quiere compartir sus experiencias y, además, hacerlo bien.

Sin embargo, la cosa se pone más seria cuando quién escribe en Twitter, Facebook o Instagram lo hace en nombre de una marca comercial o institución, incluso en su propio nombre pero con un objetivo comercial, como es el caso de los denominados influencers.

En estos últimos supuestos, escribir bien en las redes sociales es una obligación, no solo porque su reputación y la de quienes representa está en juego, sino porque han de servir de ejemplo para toda una comunidad de usuarios que valora la calidad del continente y del contenido.

Sigue estas ocho recomendaciones y cúrate en salud; palabra de corrector de textos

Tanto si tu labor profesional es contribuir a la presencia online de una empresa, organización, administración, etc., en calidad de copy, community manager o social media manager, como si tus ingresos dependen de la influencia que ejerzas en las redes sociales, abraza estos pequeños consejos a la hora de escribir; sin duda, aumentarás tu reputación, la calidad del mensaje y la confianza del usuario que te lee.

  1. Lanza mensajes sencillos, claros y concisos. La brevedad está muy valorada en redes sociales, así que ve al grano y no te andes por las ramas.
  2. Cuidado con las dobles interpretaciones. No todo el mundo capta la ironía en un mensaje ni tampoco todo el mundo sabe plasmarla correctamente, por lo que pueden darse malos entendidos derivados de interpretaciones erróneas. Ahórrate el disgusto y el tener que dar explicaciones.
  3. Revisa, revisa y revisa tu contenido hasta la saciedad. Errores de concordancia, faltas de ortografía…, no te puedes permitir este tipo de fallos. Puntúa y acentúa correctamente; también las mayúsculas y las etiquetas.
  4. Emplea la tecnología a tu alcance. Si es necesario, echa mano de un corrector automático antes de lanzar tu mensaje al mundo, no son fiables al 100 %, pero puede que te salven de un gran error. También puedes emplear herramientas de consulta fiables como las que brindan la RAE o Fundéu.
  5. Cuidado con tirar de términos que no usas habitualmente; quizás no signifiquen lo que estás pensando.
  6. Antes de reenviar, verifica, al menos si quieres dejar de contribuir a las extensas cadenas de noticias falsas que inundan la red.
  7. Contrata los servicios de un corrector profesional de textos. Si a pesar de todas estas recomendaciones, te ves incapaz de publicar contenidos a la altura de las expectativas, cuenta con la ayuda de profesionales correctores; trabajarás con mayor seguridad.
  8. Si te corrigen, agradece. Ponerse a la defensiva no soluciona nada, solo conseguirás trasladar una imagen equivocada de ti y de tu marca, así que admite el error y da gracias a los usuarios en cuestión por el apoyo prestado.

Términos latinos que hacen suspirar a los correctores de textos

Faltas de ortografía comunes, confusiones idiomáticas recurrentes y términos latinos que o bien se emplean mal o son escritos de forma errónea. Los correctores profesionales de textos estamos acostumbrados a corregir las mismas faltas una y otra vez, incluso tratándose de diferentes autores, obras o tipos de contenidos.

De hecho, los términos latinos suelen dar, en este sentido, mucho trabajo al corrector de textos, sobre todo aquellos que utilizamos en nuestro día a día de forma más asidua.

Para arrojar algo de luz sobre los errores más frecuentes, les proponemos las siguientes aclaraciones. Tomen nota.

Curriculum vitae

Sin duda, el más empleado por la inmensa mayoría de los ciudadanos castellanohablantes.

Como bien saben, se refiere a ese documento en formato papel o digital en el que reflejamos nuestra experiencia laboral, formación académica y datos personales, y que empleamos para acceder a un proceso de selección de personal en una determinada empresa.

Pues bien, es raro encontrar el término curriculum vitae bien escrito.

Y es que, mientras currículo y currículum se escriben con tilde y en redonda, la locución curriculum vitae no se acentúa gráficamente y, además, debe escribirse en cursiva, tal y como señala Fundéu de acuerdo con la Ortografía de la lengua española.

Déficit

Déficit, insuficiencia o escasez de algo. Esta palabra aparece constantemente en artículos periodísticos y ensayos económicos.

Según la RAE, se trata de un latinismo tomado del francés, su plural es déficits y se escribe en redonda y con acento. ¿Por qué en redonda? Porque ha sido incorporado al léxico de la lengua española, como estatus, superávit o réquiem, etc.

A priori y a posteriori

Efectivamente, se escriben siempre en cursiva, aunque es muy normal encontrar ambos términos en redonda.

Su significado, muy concreto: con anterioridad (o posterioridad) a un hecho o a una circunstancia determinados, ni más ni menos.

Grosso modo

Alguno de ustedes se llevará las manos a la cabeza, pero que sepa que la locución latina grosso modo no va precedida de la preposición a, por mucho que encuentre dicha expresión en libros y medios de comunicación. ¡Ah! Y siempre va en cursiva.

El término grosso modo podría sustituirse por aproximadamente o a grandes rasgos, así que, ante la duda, ya sabe, utilice un sinónimo.

Cum laude

Millones de veces empleado en marcos académicos, pues se refiere a la máxima calificación académica que uno puede obtener, este latinismo se escribe en dos palabras, en minúscula (excepto cuando la regla obligue a lo contrario, por ejemplo, a principio de frase o después de punto) y en cursiva, ya que se considera un extranjerismo no adaptado, tal y como señala la Ortografía de la lengua española. El plural es invariable.

Vox populi

Significa literalmente «voz del pueblo» y se escribe en cursiva, con dos palabras y con x y no z en la primera palabra. Además, no se tilda la o en populi.

Motu proprio

Este término es uno de los que más quebraderos de cabeza ocasiona al corrector profesional de textos. Muy pocas personas saben que no debe ir acompañado de la preposición de y que se escribe proprio y no propio.

Por cierto, su significado: por propia iniciativa.

Otras locuciones latinas que suelen escribirse mal son peccata minuta, pues los correctores encontramos a menudopecata minuta referida a una falta leve o incluso como sinónimo de insuficiencia; in situ con e o in extremis escrito en extremis.

¿Acaba de terminar una novela, un trabajo de fin de carrera o un importante artículo periodístico y duda sobre cómo escribir estos y otros términos? Deje de hacerlo: contrate los servicios de correctores profesionales de textos y olvídese de los posibles errores.

Servicio de corrección de textos web para emprendedores autónomos

Contratar un servicio de corrección de textos para web es cada vez más habitual entre quienes apuestan por el trabajo por cuenta propia. Le contamos por qué cada vez más personas autónomas confían en nosotros en el camino hacia el éxito empresarial.

Redacción y corrección de textos para web, la clave más allá de un buen diseño

Todo emprendedor o emprendedora que decida lanzar su idea o servicio al mercado ha de tener muy presente la importancia de visibilizar su negocio en internet, al menos si desea cosechar el éxito esperado.

Eso quiere decir que la puesta en marcha de su proyecto ha de incluir el lanzamiento de una página web que le haga justicia: que sea atractiva y sencilla, que llame a la acción, que ponga en valor las ventajas de su producto o servicio, que exprese perfectamente los valores sobre los que se asienta su actividad y que llegue al máximo número de consumidores posible. Es decir, que esté bien diseñada, bien redactada, corregida y perfectamente posicionada.

Nadie pone en duda que para conseguir el primero de estos cuatro objetivos es necesario contar con un equipo de diseño web que sea profesional, creativo y que esté al tanto de las últimas tendencias y propuestas de Google. Sin embargo, cuando se trata de redactar, corregir y posicionar, aún hay quien, aunque cueste creerlo, tiene ciertas reticencias a la hora de contratar servicios profesionales.

¿Quiere que le confesemos algo? Quienes prescinden en un primer momento de los servicios de redacción, corrección de textos para web y posicionamiento acaban por contratarlos.

Razones por las que el emprendedor, al final, contrata nuestros servicios

Son muchos los motivos por los que vuelven todas aquellas personas que en un principio decidieron prescindir de este tipo de servicios:

— Quien monta su propio negocio no tiene tiempo de redactar, corregir y llevar a cabo el posicionamiento web adecuado, sobre todo durante los primeros meses, cuando el lanzamiento del proyecto empresarial exige tanta dedicación.

– Y no solo se trata de la falta de tiempo, también de los conocimientos necesarios en un sector tan cambiante como aquel que atañe al marketing de contenidos digitales o tan específico y minucioso como es la corrección de textos para web.

– Por último, nuestra experiencia nos indica que un profesional experto en redacción y corrección ajeno al entorno del emprendedor o emprendedora será la persona más indicada para hacer esta labor, ya que se enfrentará a ella desde un punto de vista más objetivo.

Afortunadamente, cada vez son más los autónomos y autónomas que ven la necesidad de contratar los servicios de redacción, corrección de textos web y posicionamiento, quizás porque el retorno de la inversión es cada vez más visible, patente e indiscutible.

Contacte con un equipo de correctores profesionales para web y deje su presencia digital en manos profesionales.

Redacte, corrija y posicione sus contenidos web, maximice su inversión

Contar con una página web propia no es una opción, sino que se ha convertido en una necesidad imperante si queremos que quien nos necesita nos encuentre. Hace un par de décadas, era suficiente con aparecer en el listado de Páginas Amarillas y contratar cierta publicidad en medios tradicionales. Ahora, el uso de la red y los hábitos de consumo de la generación millennial obligan a todo emprendedor a invertir en marketing online.

Da igual si se trata de un abogado, de un entrenador personal, de un psicólogo o de la venta de productos cosméticos: el autónomo debe garantizar su presencia digital y estar seguro de que el consumidor le encontrará cuando más lo necesite y, para eso, tiene que destacar por encima de la competencia.

Contrate los servicios de un equipo como el nuestro, contará con profesionales que podrán escribir por usted en internet y llevar a cabo la corrección de textos web que demanda la calidad de su servicio o producto.

Garantice el posicionamiento de su página y aproveche al máximo el rendimiento de una herramienta que ha de trabajar para usted y su negocio. Maximice su inversión.

El lenguaje inclusivo en la corrección y redacción de textos

Quienes nos dedicamos a la corrección y redacción de textos nos vemos a menudo entre la espada y la pared cuando hemos de revisar un documento desde la perspectiva de género.

¿Aceptarán quienes contratan nuestros servicios que hablemos de soldada o pilota? ¿Verán con buenos ojos el desdoblamiento léxico cuando queremos hacer mención expresa a dos géneros, por ejemplo, al señalar «clientes y clientas»?

Sobre lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista podemos encontrar opiniones para todos los gustos, desde quienes defienden a pies juntillas su uso por encima incluso de lo que pueda recomendar la Real Academia Española (RAE) a ese otro conjunto de ciudadanos que tacha esta manera de expresarse de farragosa e inútil.

Por eso, desde Corrector Oportet atendemos los deseos expresos de nuestros clientes, autores y autoras, con el fin de seguir la línea editorial deseada o la política de marketing establecida según lo que toque.

Lo que sí intentamos, al margen de las apetencias de quienes nos entregan el manuscrito, texto web, tesis doctoral, etc., para corregir, es mantener un criterio riguroso al respecto y acomodarnos a lo que dictan los tiempos con recursos y herramientas adecuadas.

Los principales escollos en la corrección y redacción de textos

El masculino genérico supone el primer obstáculo hacia el consenso en la aplicación del lenguaje inclusivo.

Y es que mientras la RAE señala sin dilaciones que, en español, el masculino es el género no marcado (aquel que se presta al de sentido más general y amplio), instituciones, medios de comunicación, organizaciones y empresas apuestan por el femenino cuando, en un conjunto de personas, el número de mujeres supera al de hombres.

Incluso la Fundación del Español Urgente, Fundéu, entiende que el masculino genérico caerá por su propio peso en la medida en que su uso disminuya, pues en determinados contextos no estaría representando una realidad que la sociedad ya está asumiendo, interiorizando y demandando.

Otro gran escalón a salvar en la corrección y redacción de textos es el desdoblamiento o doble mención al masculino o femenino.

La Academia, por su parte, tilda este uso de forzado, artificial e innecesario, salvo en ciertas ocasiones aclaratorias.

Lo cierto es que su empleo excesivo puede provocar cierto desagrado en el lector, de ahí que la mayoría de correctores y redactores de textos optemos por un uso moderado y acudamos a otras estrategias igualmente válidas como el empleo de sustantivos invariables, abstractos, colectivos o genéricos (persona, alumnado, presidencia, clase política, etc.).

Los cargos, puestos y profesiones también dan mucho de que hablar y, en ese caso, la opción mayoritaria suele ser la de optar por el femenino siempre que se pueda, aunque su uso, al principio, suene un tanto extraño. Así, es cada vez más común encontrar cardenala, lideresa, árbitra y, por supuesto, presidenta.

Manuales de lenguaje inclusivo para todos los gustos

Los manuales de lenguaje inclusivo a nuestro alcance son numerosos. Actualmente, en internet, podemos encontrar decenas de documentos y guías que responden a diferentes criterios de usos y aplicación.

Sin embargo, sea cual sea la postura adoptada por cada uno de ellos, lo cierto es que su creciente número significa, por un lado, que existe cada vez mayor conciencia sobre la necesidad de emplear un lenguaje inclusivo, lo sea este en mayor o menor medida; y por otro, que gran parte de las instituciones, empresas u organismos que nos rodean sienten la necesidad de regular su uso.

Les mostramos tres ejemplos de los muchos que podemos encontrar en la red:

  • Y el Área de Igualdad de la Diputación Provincial de Huelva editó, hace algunos años ya, una Guía para un uso igualitario del lenguaje administrativo del que se han hecho eco diversos observatorios de igualdad en nuestro país.

Si a usted, como autor o autora de un texto o como responsable de comunicación de una empresa, se le escapan los entresijos de un lenguaje cada vez más valorado, cuente con los servicios de corrección y redacción de textos que brindamos desde Oportet; encontraremos la fórmula que mejor se adapte a su imagen de marca, objetivos y sensibilidad.

Si 2019 va a ser su año como escritor, cuente con la ayuda de un corrector profesional

¿Ha dejado atrás sus miedos y por fin va a desempolvar ese manuscrito que escribió hace tiempo? Si su respuesta es afirmativa, desde Corrector Oportet le damos nuestra más sincera enhorabuena, pues no es fácil desprenderse del sentimiento de fracaso, aunque este sea totalmente infundado, ni de todas esas dudas y temores que le llevan a uno a pensar que su obra no merece la pena… Usted inténtelo y deje las críticas a su público, porque no hay nada más triste que soñar con aquel proyecto que podría haber culminado.

Antes de publicar su obra, tome de nuevo el manuscrito y léalo con calma; a veces, desde la distancia, se ven las cosas de otra manera, más nítidas. Realice las modificaciones oportunas, sin pasarse, no se trata de reescribir su novela, ensayo o libro de poesía, sino de atar esos cabos sueltos que no acabaron de convencerle la última vez, y confíe el manuscrito a un corrector profesional.

Contar con la ayuda y apoyo de un corrector profesional le permitirá llegar al nivel de calidad que se había propuesto cuando ideó su obra, tanto en la forma como en el fondo. Porque, al fin y al cabo, un escritor no tiene por qué conocer los entresijos de la adecuación tipográfica ni todas y cada una de las nuevas reglas ortográficas lanzadas por la Real Academia Española. Un corrector de libros se encargará de todo eso y más:

– Como corrector ortotipográfico, revisará la ortografía y ajustará la tipografía de su obra para evitar erratas, eliminar incoherencias y mantener la uniformidad del texto.

– Si además contrata los servicios de un corrector profesional experimentado, este realizará un informe de lectura de su manuscrito, es decir, leerá su obra para darle una opinión al respecto e informarle sobre qué puntos podría retocar para mejorarla.

– Y como el mundo editorial puede resultar una realidad muy ajena a un escritor novel, podrá brindarle asesoramiento editorial: cómo publicar, dónde hacerlo, etc.

Ya ve que no se trata solo de corregir su obra, sino de poner a su disposición un servicio de apoyo que abarque desde el proceso creativo hasta la salida a la venta de su nuevo libro, un servicio cercano liderado por correctores profesionales con demostrada experiencia a los que pueda confiar cualquier duda o inquietud. Créanos, en Corrector Oportet sabemos de lo que hablamos porque llevamos varias décadas ayudando a jóvenes y consagrados escritores y escritoras a encontrar su camino hacia el éxito.

Señalaba la afamada escritora J. K. Rowling en su blog hace escasos días que llegó al éxito desoyendo las voces que le decían lo que debía ser un libro infantil en los 90 y que el crítico más duro está a menudo dentro de nuestra cabeza: «Una de las razones por la que transcurrieron siete años entre la idea de Harry Potter y la piedra filosofal y su publicación fue que seguí guardando el manuscrito durante meses, convencida de que era una basura». ¿Imagina que el miedo al fracaso le hubiera impedido a Rowling enviar su libro a una editorial? Si ya ha encontrado el valor para publicar su obra, cuente ahora con el apoyo de un equipo experto que pueda ayudarle a finalizar esta aventura de forma satisfactoria.

¿Busca un corrector para su novela? En Oportet podemos ayudarle

Complejas, ingeniosas, apasionantes, inspiradoras… ¡Qué grandiosas son las novelas y qué difícil resulta escribirlas! Escribirlas y corregirlas, porque existen pocos textos más complicados para un corrector de libros profesional que la corrección de una novela, sea esta del género que sea.

Escribir una novela es una proeza de la que uno debe sentirse orgulloso. Pocas personas son capaces de llevar a buen puerto con habilidad una obra de estas características y envergadura. De ahí que la mayoría confíen su corrección a profesionales especializados. Porque después de tal hazaña, ¿cómo menospreciar una de las fases más importantes antes de la publicación de un manuscrito?

Corregir una novela es necesario, una inversión que no debería obviar, porque no solo mejora el texto, garantiza su corrección gramatical, exactitud y limpieza, en definitiva, su perfección a ojos del lector. ¿Acaba de finalizar su novela? En Corrector Oportet podemos ayudarle.

Corregir con Oportet su novela terminada

Expertos en corrección de novelas, en Oportet no pretendemos cambiar su estilo, sino eliminar ese conjunto de deslices tan común en los manuscritos. Al fin y al cabo, quien redacta una novela ha de fijarse en otros detalles que garanticen el desarrollo de la historia. Trabajar sobre erratas, puntuación, deficiencias e incoherencias que pueda presentar su obra en ciertos momentos es cosa nuestra.

Llevamos más de 40 años apoyando a contadores y contadoras de historias en la consecución de obras a la altura de sus expectativas y las de los lectores.

Esta es la principal razón por la que usted debería elegirnos como correctores de confianza, nuestra profesionalidad a la hora de pulir una novela y garantizar su precisión sin alterar su esencia.

La segunda, que trabajamos codo con codo con escritores y escritoras para responder a todas sus necesidades. Cercanía y transparencia son dos cualidades inherentes a nuestro trabajo diario.

En cuanto a la tercera razón, aquella por la que Corrector Oportet debería ser su opción en la corrección de su novela, figura nuestra capacidad para ajustarnos al máximo a sus expectativas económicas.

Podríamos darle más razones para confiar en nosotros, como sus expertos correctores, un servicio con plenas garantías para usted y su novela; sin embargo, le animamos a que contacte con nosotros para que pueda comprobarlo por usted mismo.

Para solicitar un presupuesto y comenzar a trabajar con Oportet en la corrección de su novela tan solo tiene que:

1) Enviarnos al menos un capítulo (o una parte pequeña de texto si no quiere enviar la obra completa) para que nos hagamos una idea del estado del original.

2) Decirnos por cuántas palabras (o millares de caracteres con espacios) está compuesta.

De esta forma, le enviaremos un presupuesto en función del nivel de intervención que debamos acometer y del volumen total de la obra. Así de sencillo.

Escribir no es corregir, confíe en un corrector de libros profesional

Escribir una novela es difícil. Dar forma a esa idea primigenia que nos sirve de inspiración, diseñar los personajes, buscar el estilo adecuado, la forma correcta… Son muchos factores los que hay que tener en cuenta y pocos los apoyos, de toda índole (moral, financiero…) a los que recurrir.

Lo mismo sucede cuando hablamos de corregir una novela terminada, podemos ser un buen escritor o escritora, pero no tenemos por qué ser un buen corrector de libros o correctora. Nuestro consejo: confíe siempre en profesionales capaces de hacer de su texto una obra con mayúsculas, profesionales que no solo cuenten con las herramientas adecuadas, sino que, además, tengan la experiencia y pericia demostradas en la corrección de novelas.

Decía Gabriel García Márquez que lo más difícil de una novela era escribir el primer párrafo: si ha sido capaz de ello, no empañe su obra con erratas o incongruencias, publique un texto a la altura de su esfuerzo e ingenio

Cuatro ejemplos en prensa de por qué debe contratar los servicios de un corrector profesional

La revista estadounidense de moda y sociedad Vanity Fair es una de las más prestigiosas y populares del mundo; por eso, nos llama especialmente la atención que en su edición digital en España aparezca ciertas faltas de ortografía que, para un corrector profesional de textos, son imposibles de obviar.

Y no es que se trate de una incongruencia de género puntual o de pasar por alto un acento, ya sabemos que esas faltas leves son fruto de las prisas propias de una redacción periódica y especialmente actualizada; en esta ocasión, hemos cazado una errata un tanto escandalosa. ¿Adivinan de cuál se trata?: «Si no nos crees hecha un vistazo a sus últimas apariciones. Hemos hecho una recopilación para que puedas ver a lo que nos referimos. ¿Qué opinas? ¿Crees que su indumentaria es adecuada?». Estas líneas pertenecen al último párrafo de un reportaje sobre la duquesa de Sussex publicado el 29 de noviembre de este año.

La redactora del texto o su equipo de corrección debería saber que, según la Real Academia Española (RAE), «todas las formas del verbo echar (que significa, a grandes rasgos, ‘tirar’, ‘poner o depositar’ y ‘expulsar’) se escriben sin h».

No es la única publicación de moda y sociedad que comete esta metedura de pata. Les dejamos, a continuación, el texto aparecido en un reportaje de la edición en línea de la revista Marie Claire: «Si quieres imitar su estilo sin dejarte el presupuesto del mes en el intento, hecha un vistazo porque hemos buscado para ti algunos de sus básicos para este otoño a un precio apto para todos los bolsillos». Este párrafo pertenece al contenido publicado bajo el título Gala Gonzalez, los looks de la it girl versión low cost el pasado 22 de noviembre.

Y es que, las haches suelen poner en aprieto hasta a la publicación más respetable.

La famosa expresión «no ha lugar» es otra de las que mayores errores gramaticales protagoniza en la prensa escrita. La edición digital de ABC publicaba el 27 de julio una noticia en la que se podía leer: «Montero ha dicho que “no se ha expresado discordancia entre la votación del Congreso y la del Senado”, porque al fracasar hoy el texto no llega a la Cámara Alta y que, por tanto, “no a lugar” a modificar la ley de estabilidad presupuestaria como exigen Unidos Podemos y los nacionalsitas para burlar la mayoría absoluta del PP». Habrán comprobado que, además, el párrafo recoge una errata: donde pone nacionalsitas debería leerse nacionalistas.

El diario El País tampoco se salva. El 22 de febrero publicaba una noticia con el título El Supremo avala la medalla policial a la Virgen del Amor y zanja un pleito de cuatro años; en la misma, podía leerse: «Los seis magistrados de la Sala de lo Contencioso-administrativo recuerdan que el fallo aportada por los recurrentes es posterior al fallo que avaló la concesión de la medalla y, por tanto, consideran que «no a lugar a la revisión solicitada». También condena a las asociaciones laicas a pagar las costas del proceso».

Fundeu dejaba claro hace poco que no ha lugar, con hache, y no no a lugar, es la expresión adecuada, ya que se trata de una forma del verbo haber y no de la preposición a. Así que, tomen nota o, al menos, contraten los servicios de un corrector profesional de textos. Sus lectores lo agradecerán.

Edición, coedición y autoedición, ¿cuál es su opción?

Ha puesto el punto final a su novela, pero no sabe cómo lanzarla al mercado. Dudar acerca del camino a escoger para publicar su obra es normal, les ocurre a todos los escritores y escritoras, en especial a quienes se consideran noveles; de hecho, un buen número contacta con nuestros servicios de asesoramiento editorial buscando una opinión profesional al respecto.

Desde Corrector Oportet queremos arrojar algo de luz sobre esta cuestión para que, si es usted un escritor y ha concluido su obra, pueda decidir qué opción es la que más le conviene. Si a pesar de todo sigue albergando dudas, no dude en contactar con nosotros.

De las editoriales tradicionales a las nuevas apuestas digitales

Como hemos dicho, no saber cómo iniciar o continuar el proceso de publicación de una novela, poemario o biografía es algo muy común.

Hasta hace bien poco, las opciones se reducían a una: confiar su obra a un gran grupo editorial o pequeña editorial tradicional que publicase su libro de forma impresa, esta era la única carta que podía jugar. Sin embargo, internet ha hecho posible una nueva forma de entender el mercado de la edición y publicación de libros. Ya sea sobre papel o en formato e-book,podemos lanzar nuestra novela gracias a plataformas íntegramente en línea o a editoriales que ofrecen servicios a la carta y que emplean la red como vía complementaria de promoción y de comunicación.

  • Edición y publicación mediante un grupo editorial

Cierto es que no todas las editoriales trabajan de la misma manera, pero lo normal es que los grupos editoriales operen de forma similar, asumiendo todos los gastos derivados de la publicación de su libro y todas las tareas necesarias para supuesta en circulación: corrección, maquetación, impresión, distribución, etc. Sin duda, una fórmula muy cómoda para   o escritora, que creen afianzar cierta seguridad en la eficacia del proceso y el éxito de comercialización del trabajo.

¿Cuál es el problema? Si acude usted a una gran editorial, le será muy difícil conseguir su visto bueno a no ser que haya escrito una obra ya no de calidad, sino con cierto tirón comercial. Y aun así, en el mejor de los casos, se verá obligado a modificarla en aspectos que la editorial considere vitales y si, una vez en circulación, no consigue el éxito esperado, será relegada a un segundo o tercer plano.

Seguramente, perderá el control del proceso de edición y publicación, y deberá aceptar aspectos de la maquetación o ilustración que no le agradarán. Si, además, el grupo no es tan potente como dice ser, las promesas de distribución entre las mejores librerías del momento podrían ser demasiado optimistas.

Otro inconveniente es que las editoriales tradicionales suelen establecer contratos con cláusulas bastante agresivas en lo que se refiere a derechos de autor y reparto de beneficios económicos, de tal forma que o escribe usted una obra literaria de gran éxito de ventas o los beneficios serán más bien pequeños, normalmente el 10 % de las ventas, que recibirá cada seis meses.

  • Autoedición a través de plataformas en línea

Con esta fórmula, podrá comercializar su libro a través de una plataforma digital que se encargará de venderlo y distribuirlo, en formato papel o en formato e-book, bajo demanda y a cambio de una comisión.

Sin embargo, como escritor independiente, tendrá que asumir todas las tareas necesarias para llevar a buen puerto la publicación de su manuscrito: corregirlo, maquetarlo, encargar la realización de la portada, gestionar el del IBSN (Internet Blog Serial Number) y el Depósito Legal, lanzar la campaña de marketing adecuada y un largo etcétera que conlleva ciertos costes y contar con algún que otro contacto, pues tendrá que subir a la plataforma un documento PDF con su obra lista para vender.

Entre las ventajas de esta opción, una palmaria: controlará por completo el proceso de creación de la obra y obtendrá aproximadamente el 80 % del beneficio del libro.

Por contra, no siempre la autoedición consigue un buen resultado respecto a la calidad de la obra literaria a pesar del esfuerzo y tiempos invertidos, sobre todo en lo que compete a la corrección ortotipográfica y de estilo del manuscrito. Además, su obra se pondrá a la venta, normalmente, de forma exclusiva en plataformas digitales, donde competirá con cientos de libros.

  • La coedición bien llevada

Se trata de una fórmula intermedia en virtud de la cual usted corre con la mitad de los gastos y contrata solo aquellos servicios que necesite, desde la corrección a la distribución en librerías. A cambio, los beneficios serán repartidos en la misma proporción.

Muchos escritores huyen de la coedición porque han tenido malas experiencias; sin embargo, la coedición de manos de una editorial seria y transparente puede ser una magnífica oportunidad para sentirse arropado, tanto profesional como económicamente, cuando más lo necesite. Se trata de dar con los servicios profesionales adecuados.

Ahora, nuestro consejo

Desde CorrectorOportet le animamos a que, sea cual sea la fórmula escogida (edición, autoedición o coedición y publicación), confíe en un servicio profesional prestado por un equipo humano cercano, honesto, transparente y que permanezca a su lado para lo que necesite.

Si va a mantener el control total de su obra, delegue en expertos aquellas tareas que le resulten más difíciles o tediosas, como la corrección del manuscrito. Contrate un servicio de corrección profesional que, además, lleve a cabo un informe de lectura, y garantice la calidad de su obra, sea cual sea el canal de distribución elegido.

Si prefiere optar por fórmulas de apoyo, acuda a una editorial que le ofrezca un servicio profesional a la carta, quizás tenga que pagar por adelantado ciertas tareas, pero mantendrá el control de su obra y del proceso de edición y publicación.

Una editorial de este tipo trabajará con usted en el editing de la obra y le asesorará en todo momento para conseguir la mejora del original en calidad, originalidad e idoneidad. Es decir, mantendrá su independencia, pero no se sentirá solo en ningún momento durante la redacción, corrección y publicación de su texto.

¿Ha pensado ya cómo quiere comenzar a hacer su sueño literario realidad?

10 cuentos de Navidad para regalar

Cuando se trata de pedir un libro por Navidad, sea a Papá Noel, a los Reyes Magos, al Olentzero o a quien crea oportuno, la cosa se torna bastante complicada… Decantarse por los libros más vendidos del momento sería lo más fácil; demasiado, quizás. Otra opción es refugiarse en los clásicos de la literatura, las novelas recomendadas por excelencia. Pero ¿y si este año le presentamos una propuesta diferente?

Desde Corrector Oportet, no queremos dejar pasar esta magnífica oportunidad para asesorarle sobre un puñado de obras para todas las edades, muy oportunas en estas fechas navideñas, que puede regalar sin temor a fracasar. Ahí van nuestras recomendaciones en cuentos de Navidad para leer en familia o de forma individual. ¡Disfrute del placer de regalar lectura!

Cinco clásicos para amantes de lo tradicional:

  • El cascanueces y el rey de los ratones, Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1816). El Cascanueces, un soldado de madera recibido por una niña durante la noche de Navidad, cobra vida para derrotar al rey de los ratones en un mundo repleto de magia y fantasía. Un libro que permanece en nuestra memoria colectiva y que, sin embargo, muchos no habrán leído.
  • Cuento de Navidad, Charles Dickens (1843). La historia de un hombre avaro y huraño que recibe en Navidad la visita de tres fantasmas es el clásico por excelencia en estas fechas. Los valores que inspiran la obra, como la generosidad, lo han convertido en uno de los libros más veces versionado. De hecho, existen varias ediciones de cuño moderno magníficamente ilustradas para niños.
  • El regalo de los Reyes Magos, O. Henry (1905). Considerado un clásico navideño, es a la vez una lección de amor y de generosidad. Ambientado en Nueva York, este cuento ofrece además una interesante reflexión sobre el modo de vida en la ciudad a principios de siglo.
  • ¡Cómo el Grinch robó la Navidad!, Dr. Seuss (1957). Se trata de otro clásico atemporal también reeditado y versionado en un sinfín de ocasiones. El libro critica la visión de la Navidad como una fecha diseñada para el consumo y satiriza a quienes desean obtener beneficio de ello.
  • El expreso polar, de Chris Van Allsburg (1985). Un libro ilustrado que narra las aventuras de un niño, de ocho años de edad, a bordo de un tren mágico que ha de viajar al Polo Norte. Este libro, llevado al cine en 2004 con notable éxito, es clásico entre los clásicos navideños a pesar de su juventud.

El planeta de los árboles de Navidad, de Gianni Rodari (1962); Adviento en la montaña, de Gunnar Gunnarsson (1936); La pequeña cerillera, de Hans Christian Andersen (1845), o Una visita de San Nicolás, de Clement C. Moore (1823), son otros de los clásicos cuentos de Navidad perfectos para regalar.

Cinco cuentos modernos de Navidad:

  • El misterio de Navidad, Jostein Gaarder (2005). Un calendario de adviento mágico, un viaje por Europa y una historia en el tiempo son los elementos que emplea el autor para brindarnos una aventura llena de misterios y curiosos personajes.
  • Olivia y la carta a los Reyes Magos, Elvira Lindo (2005). Las peripecias de una niña incapaz de escribir la carta a los Reyes Magos porque ha de ceñirse a cuatro regalos; la historia nos brinda una lección de madurez, moderación y creatividad.
  • Cuentos de Navidad de Paulo Coelho, Paulo Coelho (2014). Recopilación de relatos navideños del escritor, publicados en prensa entre 1998 y 2008, sobre temas universales como la generosidad, la humildad o la alegría.
  • Sueños de nieve, Eric Carle (2016). Un granjero, cinco animales y un día de nieve son los protagonistas de este cuento sencillo, creativo y conmovedor, fruto del estilo tan particular al que ya nos tiene acostumbrado el artífice de La pequeña oruga glotona.

El rey Marahajá, Magdalena Navas Manzano (2016). Este cuento narra la historia de los tres Reyes Magos a través de las peripecias del rey Marahajá, encargado de anunciar su llegada a las grandes autoridades… si no se pierde, claro. Lealtad, amor, humildad y responsabilidad son los valores que trata de transmitir el libro.

Y si desea un cuento navideño de lo más especial, no olvide el que publicamos hace unos años, Eurolito, de Pollux Hernúñez.

Antes de autopublicar, corrija su libro con un corrector profesional

Autopublicar un libro de forma totalmente independiente. Esta es la mejor opción,  e incluso la única opción, para cientos de escritores y escritoras que desean abaratar costes y mantener el control absoluto sobre su obra y los beneficios obtenidos por su comercialización.

Sin embargo, aunque deseen recorrer este difícil camino en completa soledad, escribir una obra literaria y garantizar su éxito pasa por el apoyo de una correctora o  corrector profesional, figura a la que no se debe renunciar.

Podrá usted huir de los claroscuros que presentan ciertos grupos editoriales tradicionales o plataformas online de edición, pero lo que no podrá hacer es dar la espalda a un servicio imprescindible a la hora de editar su obra.

Por qué y cómo corregir su obra con un corrector de libros

Pónganse en situación. Ha concluido el primer borrador de su novela, poema o biografía, después de semanas, meses e incluso años, y llega el momento de revisar y corregir el texto. La ambición y el deseo de acabar de una vez con esta etapa de creación y pasar a la publicación son cada vez mayores.

Decide prescindir de un corrector profesional, quiere abordar esta fase de forma autónoma, a sabiendas incluso de que el peor corrector de un texto es el propio autor o autora, ya que tiende a leer lo que cree haber escrito, podría decirse que tiene una visión contaminada o viciada tras haber trabajado incesantemente sobre el mismo, y a pesar de ello, prescinde de un corrector de libros profesional. A las semanas, cuando recibe los primeros ejemplares impresos, llega la primera decepción: decenas de erratas salpican su obra. ¿De verdad está dispuesto a correr ese riesgo?

El proceso de corrección requiere una atención específica, experta, entrenada; los medios técnicos adecuados y que la persona encargada de esa revisión trabaje desde la objetividad y la distancia respecto a la obra.

Un corrector de libros le ayudará a:

– Analizar la sintaxis y eliminar erratas e incoherencias tipográficas.

– Revisar la estructura para evitar que sea deficiente.

– Facilitar la lectura, que el texto sea comprensible, ordenado, y el estilo, claro.

– Adaptar el contenido a la situación comunicativa y objetivos de su autor.

Como puede observar, no se trata de transformar su obra ni cambiar su estilo, un corrector profesional trabajará para pulir su texto modificando aquello que sea erróneo y sugiriendo cambios que mejoren la comprensión. En definitiva, perfeccionando su obra para alcanzar los objetivos planteados.

Asegúrese de que el resultado de su libro está acorde con el esfuerzo y el tiempo que ha invertido, confíe en un servicio de corrección ortotipográfica o corrección de estilo y garantice la excelencia de su texto. Si no sabe cómo dirigirse a un profesional para abordar la revisión de su obra, solicite un servicio de corrección a través de Corrector Oportet, le explicaremos cómo proceder para conseguir un resultado óptimo con la ayuda de un servicio de corrección de libros profesional.

Ad Copy, b2b o big data. ¿Nos invaden los anglicismos técnicos?

Quizás porque lo anglosajón nos parece más cool, nos suena mejor; quizás porque los españoles tenemos cierta tendencia a minusvalorar nuestras mayores virtudes, aquellas que mejor nos definen, o quizás porque la revolución tecnológica impuso el inglés… Quizás todo influya… El caso es que los anglicismos se han apoderado de nuestras conversaciones diarias, incluso cuando rozan lo innecesario o, peor aún, lo absurdo, y también de nuestra palabra escrita; quienes nos dedicamos a la corrección de textoslidiamos a menudo con ellos.

Cierto es que cada vez se alzan más voces  para reivindicar el uso del español frente a los extranjerismos, empleados sin piedad en los campos de la comunicación organizacional, la publicidad y la mercadotecnia, como bien señalan Estanislao Echazú y Ramiro Rodríguez en el prólogo del Primer glosario de comunicación estratégica en español, editado en Barcelona este mismo año. Sin embargo, la tarea es ardua, porque defender y promocionar el uso del español entre quienes viven on fire, con sus smartphones online, entre likes, banners, fanpages y coolhunters no parece sencillo.

 Alternativas en español a extranjerismos cada vez más comunes

Los correctores de textos profesionales nos preguntamos a menudo por qué no emplear las alternativas españolas cuando estas existen. Es más, no solo existen, es que son entendibles por un espectro social más amplio, una cuestión importante cuando se trata de textos que van a ser difundidos masivamente, por ejemplo, en medios de comunicación.

Porque puede que alguien no sepa lo que significa AdCopy, b2b o big data, pero si lee texto publicitario, negocio a negocio o macrodatos se podrá hacer una idea.

En definitiva, ¿por qué terminar con el pluralismo y la riqueza léxica cuando, además, esta contribuye a un mayor entendimiento de la materia?

Desde Oportet Editores, animamos a redactores y usuarios de herramientas tecnológicas digitales a que empleen la alternativa española siempre y cuando sea posible. Y sustituir frases como: «La celebritie española se apodera de Instagram tras congregar al mayor número de followers jamás alcanzado por una influencer en nuestro país», por:  «La celebridad española se apodera de Instagram tras congregar al mayor número de seguidores jamás alcanzado por una influidora en nuestro país».

Sabemos que no siempre será fácil, somos conscientes de las limitaciones, a ver quién se atreve a sustituir engagement por enganchamiento en este titular: Lista de influencers españoles con más engagement en 2018. Sin embargo, habrá que intentarlo, al menos en los casos más sencillos. IndicabaDarío Villanueva, director de la Real Academia Española, el pasado mes de junio en la sección cultural del ABC,que a principios del siglo XVIII, cuando se constituyó la RAE, el francés era la lengua que presionaba al español y que ahora es el inglés. Puedes que el español esté obligado a permanecer en constante lucha para su supervivencia, ahora más que nunca.

Cinco errores gramaticales en los que siempre incurrimos

«Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios». ¿Recuerdan esta frase del poeta británico Alexander Pope? Como en todos los aspectos de la vida, en gramática hay errores que se pagan caros; quienes nos dedicamos a la corrección de textos lo sabemos bien.

No, no estamos exagerando. Imaginen un curriculum vitae con faltas de ortografía, el mail de un posible proveedor de servicios, un anuncio publicitario o la home de la página web de una multinacional con varias erratas… Ninguno de los responsables de estos textos alcanzaría su propósito porque generarían un rechazo inmediato del usuario o lector. Sin embargo, como decía Pope, «rectificar es de sabios», y he ahí donde nos encontramos.

Una larga trayectoria dedicada a la corrección ortográfica de textos nos demuestra lo complicado que resulta desprendernos de los malos hábitos adquiridos. Aquellos que tenemos más interiorizados son los más difíciles de corregir; sin embargo, no hay fallo que con un poco de ayuda y esfuerzo no se solucione, así que ahí va nuestro granito de arena contra algunos de los errores gramaticales más comunes en castellano.

 

El plural de las siglas

La tendencia a añadir una ese minúscula a la sigla para formar el plural en la forma escrita (ONGs, por ejemplo) es errónea; de hecho, la Real Academia Española recomienda mantenerla invariable y emplear el determinante para indicar el plural (las ONG). Un corrector de textos está muy acostumbrado a corregir este tipo de errata.

 

Añadir “s” en la segunda persona del pretérito imperfecto de singular

Aunque se trata de un error muy extendido, que se aborda con frecuencia en la corrección ortográfica, la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple del modo indicativo no lleva «s», es decir, que en vez de «dijistes», lo correcto sería «dijiste».

 

La expresión «en cuyo caso»

Trae de cabeza a más de uno y una, y aunque la Academia ha acabado por aceptarla debido a su amplio uso, lo adecuado es sustituirla por «en ese caso» o «en tal caso» al realizar la corrección de textos.

 

El gerundio de posterioridad

Explica Fundéu en su página web que «el gerundio no debe emplearse cuando indica un acto posterior al señalado por el verbo principal, del cual depende». El gerundio debe evitarse en frases como esta, que Fundéu pone como ejemplo: «Se sometió a votación la enmienda, aprobándose por unanimidad». Le suena, ¿verdad? La fórmula correcta sería: «Se sometió a votación la enmienda, que se aprobó por unanimidad».

Existen dos excepciones al uso del gerundio con posterioridad, cuando ambas acciones son inmediatas, casi simultáneas: «Se tiró al suelo, fingiendo que moría», y cuando indica consecuencia: «Los guantes empezaron a arder, quemándose las manos».

 

Sino vs. si no

Se trata de uno de los fallos más comunes a los que se enfrenta un corrector ortográfico, pues muchos usuarios no son capaces de reconocer las diferencias entre ambas, a pesar de que son abrumadoras.

A grandes rasgos, podríamos decir que la primera conjunción introduce una oración condicional: «Si no hubieras ido, no te habría pasado eso», mientras que la segunda tiene la función de contraponer una afirmación a algo previamente negado: «No dejó su puesto de trabajo, sino que le echaron». También sirve para unir dos enunciados en los que el segundo enfatiza el primero: «No solo llegó sucio, sino enfermo».

Un truco sencillo que nos muestra Fundéu para saber cuándo debe escribirse una u otra forma es intentar incluir algún elemento entre si y no: si se puede sin que la frase pierda sentido, es que debe escribirse separado.

Tome nota de estos cinco fallos comunes e intente no cometerlos; si aun así no se siente con fuerzas de redactar un texto impecable, confíe en los servicios de corrección ortográfica de profesionales.

¿Desea contratar un servicio de corrección ortográfica y no sabe a quién acudir? Contacte con nosotros, le atenderemos encantados.

Preposiciones y errores cotidianos

Las preposiciones son una clase de palabras invariables cuyos elementos se caracterizan por introducir un término, generalmente nominal u oracional, con el que forman un grupo sintáctico.

La lista se compone de a, ante, bajo, cabe, con contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por según, sin, so, sobre y tras.

Como explica Manuel Seco en la presentación del imprescindible Diccionario de uso de las preposiciones españolas, de la nunca sufientemente loada Emile Slager, «por insignificantes que puedan parecer, estos elementos tienen un papel muy relevante en la frase: precisan la relación que se quiere expresar entre las realidades referidas en nuestra comunicación».

Es necesario evitar ciertos usos incorrectos. Por ejemplo:

  • Ante significa en presencia de. No debe sustituir a contra. Lo correcto, por tanto, es: «El Real Madrid jugó contra el Barcelona» y no «… ante el Barcelona».
  • Contra no debe usarse con el significado de cuanto. «Cuanto más escribo, mejor lo hago». Y no, «contra más…».
  • Es incorrecto usar de en lugar de por con los verbos ganar y perder. «Ganó por diez puntos de ventaja». Y no, «… de diez puntos…».
  • No debería usarse en para introducir complementos temporales. Lo adecuado es decir: «regresaré dentro de un rato» y no «regresaré en un rato».
  • Hay ocasiones en que se utiliza hacia en lugar de ante, frente o para con. «La actitud hacia su madre es negativa» es un ejemplo de frase incorrecta.

Si tienes dudas, contáctanos.